
La última comida de Gilberth Bell Fernández alias Macho Coca en el país: un sándwich que degustó como el mayor de los manjares luego de que denunció ser víctima de torturas en Máxima Seguridad.
Manrique González, abogado de Bell Fernández, dijo desconocer sobre la denuncia, pero sí ratificó que su cliente en reiteradas ocasiones manifestó sufrir maltrato, lo que habría ocasionado un deterioro de sus condiciones.
“Él quería que se materializara su proceso porque su situación en el centro penal La Reforma ha sido nefasto, desde el punto de vista de su salud, tanto física como emocional”, dijo el litigante.
El fiscal general Carlo Díaz confirmó que, previo a ser subido al avión de la DEA, Macho Coca y Gabriel Lozano, alias Compadre, denunciaron supuestos maltratos recibidos en el centro penal de alta contención, en donde “los despertaban cada hora en la madrugada y les decían que era por orden del fiscal general”.
El propio Díaz rechazó cualquier vínculo con esos presuntos tratos crueles, ya que, explicó, no tiene ninguna injerencia sobre las cárceles del país.

Hechos similares
Una situación como la que denunciaron Macho Coca y alias Compadre, habría ocurrido con el exmagistrado penal Celso Gamboa durante el juicio por tráfico de influencias que enfrentó junto al exalcalde de San José, Johnny Araya y la exfiscala, Berenice Smith.
Una fuente relacionada con el caso y que pidió mantenerse en reserva, dijo que Gamboa puso en conocimiento de las autoridades judiciales que cada hora era despertado para afectarle el sueño.
La situación la valoró el tribunal que tramitó ese juicio (tras el que todos los acusados fueron absueltos este jueves hace exactamente un año) y la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción abrió de oficio una investigación contra los funcionarios penitenciarios involucrados en las supuestas prácticas de tortura.
Michael Castillo, entonces defensor de Gamboa, confirmó a La Nación que en efecto presentaron la denuncia.

