
Una presunta organización narcotraficante, liderada por un sujeto conocido con el alias de Salchichón, habría orquestado un plan para acabar con la vida del actual director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, cuando se desempeñaba como ministro de Seguridad Pública, en el 2021. El dato consta en el expediente judicial del denominado Caso Herencia.
Precisamente este jueves fue allanada la vivienda de un hombre de apellidos Cambronero Arauz, a quien se vincula directamente con ese supuesto grupo criminal.
El plan homicida de la organización se expone en un oficio del Centro de Información Confidencial (CICO), fechado el 16 de julio del 2021.
Según las autoridades judiciales, el presunto móvil detrás del complot contra Soto, se habría originado en el hecho de que el funcionario “rechazó una serie de sobornos”, sin precisar el contexto de esa afirmación.
Soto explicó que en aquella época se hizo una investigación y no se pudo corroborar o establecer con certeza la amenaza. “Eso no significa que no haya existido, sino que no se logró constatar prueba”, dijo, tras los allanamientos en Escazú, Santa Ana y San José.
Agregó que su nombre figura en este expediente de legitimación porque los investigadores “tomaron esa información confidencial, del 2021, y la incluyeron dentro del legajo que describe las operaciones del presunto grupo criminal.

El plan homicida no solo apuntaba al entonces ministro, sino que contemplaba un doble asesinato: la segunda víctima en la lista de los sicarios era un individuo identificado como “Jake”, propietario de un bar en el barrio Los Ángeles, en San José, lugar que la Policía ya mantenía en la mira por presuntos vínculos con actividades del trasiego de drogas.
La amenaza quedó evidenciada días antes de que las autoridades recibieran la alerta mediante el CICO, cuando interceptaron una fuerte suma de dinero que, presuntamente, era para financiar el atentado.
El documento oficial detalla que en el aeropuerto Juan Santamaría se incautaron $125.000, fondos que “tenían por objeto pagar a los sicarios, casas, armas de fuego y todo lo necesario” para ejecutar el doble homicidio.

La investigación determina que la coordinación de estos crímenes estaba a cargo de alias Salchichón, y se comprobó que “la organización contaba con nexos con un cartel de droga en México y Colombia”.
En el expediente se afirma que estas gestiones para llevar a cabo el homicidio eran “de conocimiento del investigado Cambronero Arauz, quien era parte de las coordinaciones” dentro de la banda criminal.
