
Un agente de la Fuerza Pública se habría aprovechado de su cargo para, aparentemente, favorecer a grupos criminales que extraen el material con oro de Crucitas en Cutris de San Carlos.
Se trata del segundo caso de presunta corrupción que trasciende este lunes y que involucra a oficiales de ese cuerpo policial, luego de que se confirmara la detención de dos policías sospechosos de robar pertenencias a una víctima de homicidio en Playas del Coco, en Carrillo, Guanacaste.
El caso de la zona norte fue atendido por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de San Carlos, quienes detuvieron este domingo 1.° de marzo al oficial destacado en el cantón de Upala, quien se encontraba asignado operativamente en Crucitas.
El detenido, de apellidos Carrillo Castillo, de 43 años, figura como sospechoso de presuntos delitos de corrupción. Al parecer, el uniformado habría ejecutado acciones para facilitar que grupos de coligalleros desarrollaran labores de extracción de material minero sin ser aprehendidos por los cuerpos policiales, entre ellos la Fuerza Pública.
La investigación se originó a partir de una información confidencial tras la cual, los agentes judiciales llevaron a cabo labores de inteligencia que permitieron recabar indicios relacionados con las aparentes omisiones del agente Carrillo que son contrarias a sus deberes como funcionario público.
Zona con refuerzo policial
La zona de Crucitas y otras comunidades aledañas está intervenida por las autoridades de Seguridad Pública debido a la alta incidencia de actividades vinculadas con la extracción ilegal de oro.
Recientemente el ministro de Seguridad Mario Zamora, alertó que los mineros ilegales que por años han extraído oro de Crucitas están utilizando nuevas técnicas y se expandieron a otros puntos en la Zona Norte.
Uno de los sitios con mayor impacto negativo por el saqueo es el cerro Las Conchuditas, al cual se tiene acceso tanto por Coopevega de Cutris, punto por donde tradicionalmente se ha hecho la extracción del material, y también desde Boca San Carlos.
El jerarca de Seguridad detalló que el impacto inicial de los coligalleros era de unas 900 hectáreas, y ahora se ha incrementado hasta las 3.000 hectáreas.
Esta expansión también incluye la creación de túneles y piletas para extraer el oro, un sistema distinto al tradicional uso de tómbolas con cianuro y mercurio.
El sospechoso fue presentado con un informe ante el Ministerio Público, autoridad que determinará su situación jurídica conforme avanza el proceso penal.
Las autoridades judiciales indicaron que las diligencias continúan en desarrollo, por lo que no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.
