Sucesos

Bajar el impuesto a los cigarrillos es ‘insuficiente’ si no se fortalecen el OIJ y la Fiscalía, advierte especialista en contrabando

El criminólogo colombiano Daniel Rico explica cómo las mismas rutas utilizadas para mover drogas sirven para transportar cigarrillos ilegales y cómo este mercado genera recursos para las organizaciones criminales

Daniel Rico, criminólogo
Daniel Rico, criminólogo Foto: Alonso Tenorio
en la imagen un oficial de la PCF con un cargamento de licores incautado
El contrabando de cigarros y licores tiene como principal puerta de entrada al país la zona sur. La Policía de Control Fiscal decomisó este lote de contrabando en julio pasado. (Cortesía Ministerio de Hacienda/Cortesía Ministerio de Hacienda)

El contrabando de cigarrillos y licores tiene como principal puerta de ingreso al país la zona sur y, a criterio de expertos, es la cara visible de un sistema de lavado de activos que le permite al narcotráfico repatriar sus ganancias, en algunas ocasiones, con complicidad policial y empleando violencia como mecanismo de control del mercado.

La Nación reveló el martes 4 de agosto un informe confidencial de la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC) del Ministerio de Seguridad Pública que señala a 116 policías de la zona sur como presuntos colaboradores de estructuras criminales dedicadas al narcotráfico, el contrabando y la trata de migrantes. Entre los grupos identificados figura la banda Los Whiskeros, con 44 oficiales supuestamente en su nómina.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌