La explosión registrada la noche del miércoles en la panificadora Cordero, en San Rafael Arriba de Desamparados, se originó cerca de un cilindro o pipa de gas de 600 litros y de un horno abastecido por gas licuado de petróleo.

Una persona permanece internada en el Hospital San Juan de Dios en condición delicada debido a las quemaduras y el efecto de la onda expansiva de la explosión. Se consultó a la oficina de prensa de la Caja Costarricense de Seguro Social sobre la evolución del paciente, de unos 30 años, pero como la identidad del afectado no se divulgó, no pudieron brindar detalles. Otras tres personas, en condición menos grave, fueron trasladadas a la clínica Marcial Fallas por unidades de la Cruz Roja y Bomberos.
Allen Moya, jefe de Ingeniería de Bomberos, informó que personal de esa entidad se hizo presente este jueves en el sitio para analizar lo ocurrido y determinar si se seguían los requerimientos adecuados para ese tipo de conexiones, según la normativa vigente desde 1998. Una de las observaciones realizadas es que el cilindro debería estar fuera de las instalaciones en un área ventilada, pero estaba a lo interno.
Preliminarmente, Moya dijo que todo parece indicar que el fallo no estuvo en la pipa o depósito del gas, por lo que la investigación se concentra en el horno y las conexiones. Un sistema como este debe usar tubería metálica entre el cilindro y el horno, ya que a esos niveles industriales una fuga puede ser muy grave.
En este caso, las personas sufrieron quemaduras y el golpe de la onda expansiva. La emergencia no fue mayor, posiblemente porque la concentración de gas en el ambiente era poca al momento en que alguna fuente de ignición generó la deflagración. De momento, se desconoce si el local tenía póliza de seguros.
La Nación intentó contactar a algún representante de la empresa, pero la recepcionista manifestó, vía telefónica, que los Bomberos estaban en la inspección y que por ahora no se iban a referir al asunto. Tampoco revelaron la identidad ni el estado de salud de los trabajadores afectados.
Una dirigente comunal de San Rafael Arriba, que prefirió no identificarse, dijo que la explosión se escuchó como un estruendo muy fuerte. Afirmó que existe descontento entre los vecinos por la empresa panificadora, ya que está en una zona residencial. La entrada y salida de vehículos grandes también les perturba.
La explosión ocurrió a eso de las 7:43 p. m. en un local de 900 metros cuadrados, pero la emergencia se concentró en un espacio de 15 metros cuadrados, donde no hubo graves daños estructurales, salvo en uno de los hornos.
Salir del sitio cuanto antes
Según Moya, en empresas industriales se exige un detector de fugas, lo que permite reaccionar a tiempo para evitar tragedias. El Ministerio de Salud también pide, previo a otorgar el permiso de funcionamiento, una certificación de un profesional que garantice que el sistema está en buenas condiciones.
En cuanto a las medidas de seguridad, Moya dijo que cuando el detector de fugas se activa, todas las personas deben salir inmediatamente y no encender ninguna luz, pues la chispa que se produce al activar el apagador es suficiente para generar una explosión. Una vez desalojada la zona, se debe llamar desde exteriores al sistema de emergencias 9-1-1 para que sea el Cuerpo de Bomberos el que atienda la alerta.
Para quienes usan gas en viviendas, se recomienda que la válvula de los cilindros sea de rosca, la cual es mucho más segura que las de acople rápido. También es importante tener una buena instalación desde el cilindro hasta el dispositivo que consume el gas. En caso de una emergencia, los bomberos recomiendan cerrar la válvula de gas antes de salir, pero si esta maniobra implica un riesgo, lo ideal es ponerse a salvo cuanto antes.
Aunque el gas es inodoro, las empresas envasadoras le adicionan elementos que le dan un olor particular, y es así como las personas pueden reconocer cuando hay una fuga y alejarse a tiempo del sitio.
Moya recordó una explosión en una casa de Curridabat que destrozó la puerta principal, y los trozos de madera cayeron en las viviendas del frente. Dijo que el gas es una fuente de energía buena y segura, pero hay que usarlo correctamente.
El año pasado, los bomberos atendieron 2.562 emergencias por gas, que dejaron 12 personas lesionadas y dos fallecidos. En el 2022, el total de emergencias fue de 2.551, la mayoría en viviendas.
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Colaboró: el fotográfo Albert Marín