
Una incursión por parte de distintas unidades de la Fuerza Pública al cerro la Conchudita, en Cutris de San Carlos, culminó con la detención de 11 personas y la incautación de material que pretendía ser utilizado en la extracción ilegal de oro.
El viceministro de Seguridad, Erick Lacayo, encabezó el operativo, realizado en coordinación con fuerzas de seguridad de Nicaragua, que también desplegaron movilizaciones en las márgenes del río San Juan para evitar que sospechosos escaparan hacia ese país o trasladaran material minero extraído de forma ilegal.

Lacayo indicó que “aparentemente” también se habrían registrado detenciones por parte de las fuerzas de seguridad de Nicaragua. Los 11 arrestos reportados por el Ministerio de Seguridad Pública corresponden a personas ubicadas en territorio costarricense.
Además de las aprehensiones, las autoridades también incautaron material minero, además de diversos tipos de equipos y herramientas utilizadas para la extracción ilegal de oro y la construcción de pilas de lixiviación con cianuro.

Al ser de bajo costo y alto rendimiento, la lixiviación con cianuro es el método más utilizado en minas clandestinas. Sin embargo, el cianuro y el mercurio son altamente tóxicos, al grado de que su uso se prohíbe en decenas de países por el riesgo de contaminación de mantos acuíferos.
Un reportaje publicado por La Nación el pasado 10 de marzo expuso la grave devastación que está provocando la extracción ilegal de oro en Conchudita, la cual una fuente policial describió como “peor que Crucitas”.

Esta valoración responde a que la destrucción que demoró años en visibilizarse en Crucitas, en Conchudita apareció en menos de ocho meses: túneles, vegetación arrasada y tala indiscriminada.
A diferencia de Crucitas, donde las autoridades llegan en vehículos hasta el pie de los cerros Fortuna y Botija, en Conchudita se requiere de una caminata de mínimo tres horas si se ingresa por El Carmen de Cutris, o hasta siete horas si lo hacen por Boca San Carlos, en Pital.
Estas condiciones otorgan a los coligalleros una enorme ventaja de movilización, ya que, debido a la organización con que cuentan (incluyendo radios de comunicación), se enteran del movimiento policial y salen de la zona para refugiarse en otros puntos de la montaña, o simplemente cruzar el río.
