
Sin duda es muy práctico: abrimos el paquete, vertimos el polvo en un vaso con agua o leche, mezclamos y está listo: estamos ante nuestro desayuno, almuerzo o cena. Pero cabe preguntarnos: ¿qué es lo que realmente estamos consumiendo?
¿Realmente una bebida puede reemplazar una comida? Estas bebidas están en todos los supermercados, farmacias, redes de negocio y hasta tiendas de conveniencia. Se promocionan como un suplemento nutricional para sustituir una comida del día (como mínimo, si se quiere bajar de peso se deben sustituir más tiempos de comida), pero al analizar estos productos, se ha demostrado que no necesariamente colaboran en una alimentación balanceada.
El mercado de los batidos sustitutos de comida gana terreno: es rápido, es práctico y se puede tomar de camino hacia otras obligaciones. Sin embargo, nos impide aprender a comer bien.

Esa es la principal preocupación de la nutricionista Melania Cevo, de Consultas Nutrición. Cevo explicó que comer sano es poder elegir de forma consciente y balanceada una gran variedad de alimentos. Ella advirtió que el consumo de bebidas preparadas para sustituir comidas completas le resta poder de elección a los individuos y no nos ayuda a generar conciencia en nuestra forma de comer. Además del hecho de que no sabemos realmente qué ingredientes contiene.
La especialista señaló que por lo general, estos suplementos prometen resultados rápidos para la pérdida de peso ya que se trata de productos son una baja densidad calórica. Una vez que el cuerpo se acostumbra al consumo de estos batidos, puede sufrir trastornos de la alimentación, y en el momento en el que se deja de consumir el batido, la persona vuelve a ganar el peso perdido o considera el dejar de comer como una salida, cosa que es un grave error.
Los batidos son productos elaborados en fábricas donde se procesan los alimentos, se extraen sus componentes principales (macronutrientes como carbohidratos / proteínas / grasas), se añaden micronutrientes obtenidos de otras plantas o alimentos (vitaminas / minerales) y se presentan al público como un sustituto de alimento, tiempo de comida o como un suplemento para ganar peso.
El nutricionista del deporte certificado internacionalmente y entrenador personal de las estrellas, José Fernández, aseguró que nunca debe sustituirse ningún tiempo de comida por un batido en polvo. El experto recalcó que una persona puede incluir un batido – que debe ser exclusivamente de proteína– como complemento de una comida o como un snack entre comidas, pero nunca suplantarla.
Es importante distinguir entre los batidos que se venden como sustitutos de comida y los batidos de proteína, pues estamos hablando de productos distintos.
Fernández recalca en su más reciente libro Reta tu vida, que cuando las personas van a comprar batidos suplementarios, terminan comprando algo con más de 40 gramos de carbohidratos (equivalente a una taza entera de arroz) y que tiene grasas y azúcares añadidos cuando realmente buscaban una proteína para complementar su alimentación para esos momentos en los que no tienena la mano una porción de pollo o cualquier otra proteína animal.
"Los batidos que yo recomiendo deben tener 15 gramos o más de proteína, 8 gramos o menos de carbohidratos y 3 gramos o menos de azúcar", escribió el experto internacional.
Melania Cevo recomendó preparar bolsitas con fruta picada y congelarlas. De este modo podemos estar seguras de lo que ingerimos y sigue siendo una salida práctica para esos días donde nos gana el ajetreo.
Además, Cevo recordó que en un 80% de los casos, las personas que venden batidos que sustituyen comidas no son profesionales en salud, ni están certificados, por lo que no tienen conocimiento sobre los productos que recomiendan. Siempre se debe buscar la ayuda de un profesional de nutrición colegiado.
FUENTES: Melania Cevo, especialista en nutrición de Consultas Nutrición / José Fernández, nutricionista del deporte certificado por la Asociación Internacional de Fitness y entrenados personal de las estrellas.