Revista Dominical

¿Y si la vida en la Tierra tuvo dos comienzos en vez de uno? Eso sugiere nuevo estudio científico

Un estudio en Science Advances sugiere que bacterias y arqueas evolucionaron de forma independiente. Lea lo que plantean los científicos sobre el origen de la vida en la Tierra

Una cornisa o saliente de aproximadamente 1,5 metros de ancho, ubicada en un costado de una chimenea del campo Lost City, investigado por el conocimiento que puede brindar sobre el origen de la vida en la Tierra.
Una cornisa o saliente de aproximadamente 1,5 metros de ancho, ubicada en un costado de una chimenea del campo Lost City, investigado por el conocimiento que puede brindar sobre el origen de la vida en la Tierra. National Science Foundation
Una cornisa o saliente de aproximadamente 1,5 metros de ancho, ubicada en un costado de una chimenea del campo Lost City, investigado por el conocimiento que puede brindar sobre el origen de la vida en la Tierra.
Una cornisa o saliente de aproximadamente 1,5 metros de ancho, ubicada en un costado de una chimenea del campo Lost City, investigado por el conocimiento que puede brindar sobre el origen de la vida en la Tierra. (National Science Foundation /National Science Foundation (University of Washington/Woods Hole Oceanographic Institution))

La historia sobre cómo comenzó la vida en la Tierra podría ser más compleja de lo estimado hasta ahora. Un estudio publicado en Science Advances plantea que las dos grandes ramas de organismos celulares más antiguas, las bacterias y las arqueas, pudieron desarrollar de manera parcialmente independiente los mecanismos que les permitieron convertirse en células capaces de vivir por sí mismas.

La propuesta cuestiona una idea habitual sobre LUCA, el llamado último ancestro común universal (Last Universal Common Ancestor). En lugar de haber sido una célula completamente formada de la que posteriormente se separaron bacterias y arqueas, LUCA pudo haber sido un sistema de entidades precelulares que dependía de las reacciones químicas y los metales disponibles en los respiraderos hidrotermales del fondo oceánico.

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