Kimberly Herrera. 28 marzo
El productor audiovisual Gustavo Abarca es el creador del proyecto ‘Tavo al volante’. Foto: Rafael Pacheco
El productor audiovisual Gustavo Abarca es el creador del proyecto ‘Tavo al volante’. Foto: Rafael Pacheco

¿Se imagina tomar un uber, tener una conversación profunda con el chofer y después verse en YouTube, Instagram o Facebook?

Bueno, eso le puede suceder si se sube al carro de Gustavo Abarca, un joven quien desde hace un año documenta sus viajes y posteriormente los publica en sus redes sociales con el nombre de “Tavo al volante”.

Y si de repente esto le generó temor o intriga por saber que tal vez uno de sus viajes en uber está en internet y no se ha dado cuenta, no se preocupe, ese no es el caso: el conductor les pide la autorización a sus clientes para publicar los viajes, de lo contrario en ese mismo momento borra el contenido.

Tavo al volante es un proyecto que nació hace aproximadamente un año durante una reunión de amigos, previo a la temporada navideña del 2018, cuando Abarca les comentó su intención de hacerse uber para poder tener un ingreso extra en diciembre de ese año.

La idea fue aplaudida por sus amigos, quienes incluso bromearon con lo interesante que podría resultar el grabar los viajes, al mejor estilo de Taxicab Confessions, de HBO, y luego publicarlos en internet. Y aunque era una simple broma, el joven de 30 años se la tomó muy en serio.

“A mí me quedó la espinita y el primer día salí a hacer viajes normales y grabé por seguridad. Cuando llegué a la casa, por pura curiosidad, me puse a ver lo que se había grabado y ahí fue donde vi el potencial que podía tener un proyecto así. Se los enseñé a mis amigos por Whatsapp y después lo pasé a Facebook y muchísima gente le dio me gusta y fue donde yo dije ‘ok, suave, aquí hay un indicador de que de veras está generando un impacto’ pero nunca fue algo planeado, todo se dio muy natural”, cuenta.

El programa es sencillo: el conductor coloca una cámara tipo GoPro en el dash del vehículo y desde que se sube a este comienza a grabar (a eso de las 8 p. m.). Cada día al finalizar su jornada (como a las 3 a. m.) descarga el material que grabó con el fin de tener espacio para el día siguiente.

Abarca es productor audiovisual, tiene una productora llamada Dharma y él mismo es quien edita sus videos.

“Esto es lo que ahora hago en mi tiempo libre. En diciembre, cuando empecé, era como un ingreso extra y como no había tanto flujo de trabajo, lo hacía de lunes a sábado. Ahora lo hago jueves, viernes y sábados y ya con eso saco los videos que necesito”, explica el conductor, vecino de Curridabat.

Gustavo Abarca arrancó con el proyecto en diciembre del 2018. Foto: Rafael Pacheco
Gustavo Abarca arrancó con el proyecto en diciembre del 2018. Foto: Rafael Pacheco

Pero hay noches de noches y a como un día puede grabar el material que necesita, a veces pasa una semana y sin conseguir insumos suficientes para los videos, que duran aproximadamente 15 minutos.

“Es vacilón porque esto es tan aleatorio ... en un jueves puedo sacar el contenido de tres videos y a veces entre un jueves y un sábado no saco nada, entonces es muy impredecible saber si va a ser una buena noche o una mala noche”, dice.

Pasajeros

Desde cantar cumpleaños con queque incluido, hasta cantar con unos turistas de Malasia en su idioma. Muchos de sus pasajeros han sido únicos.

Los videos que sube son de sus conversaciones más memorables con los pasajeros, que pueden ser de cualquier tipo: graciosas, serias y de anécdotas, entre otras.

“Hay todo tipo de temas. Yo no busco dar ningún mensaje que no sea lo que está sucediendo. Por ejemplo , si se sube un saprissista y yo soy super liguista, yo no tengo ningún problema en que conversemos de eso; al final mi mensaje es que podemos tener una conversación de lo que sea y llevándonos bien independientemente de lo que yo y la otra persona pensemos. Y así con todos los temas: política, religión o cualquier otro tema, es decir, se puede conversar, escuchar ambos puntos y pasarlo bien”, explica Abarca.

Él considera que el secreto para tener conversaciones tan enriquecedoras está en aprender a leer el estado de ánimo de las personas, para saber de qué tema hablar o cómo introducir una conversación.

"Al estar conversando con muchas personas todo el día, uno aprende un montón y a mí me gusta hablar con la gente. Lo que más me gusta es que cada cabeza es un mundo y si yo puedo conocer más de cada una de ellas, siento que me hacen crecer como persona” Gustavo Abarca.

“Usted hace el viaje y se ríe demasiado. Y es normal, la mayoría de personas hace conversación con el conductor de uber entonces a veces son vacilonas, a veces son serias pero luego cuando usted lo ve en video en la casa, es el doble de gracioso y usted dice ‘¿Cómo hablamos de esto? o ¡Qué espontáneo salió este tema!, ¡Qué vacilón que le pasa lo mismo que a mí!’”, comenta.

Para él lo más importante es que el viaje sea ameno, independientemente de la distancia o del tiempo en llegar hasta el punto de destino.

Su vehículo también ha sido un aliado para crear conversaciones memorables, ya que es un Volkswagen Amarok y el hecho de que sea un pick up 4x4 en más de una ocasión le ha permitido romper el hielo con muchos de los pasajeros.

El creador de contenido graba sus viajes de jueves a sábado durante la noche. Foto: Rafael Pacheco
El creador de contenido graba sus viajes de jueves a sábado durante la noche. Foto: Rafael Pacheco

“Muchos de los pasajeros que al principio no hablan, me preguntan por qué hago uber en este carro y yo pienso ‘bien, ya vamos rompiendo el hielo’, y bueno la respuesta es que es el único que tengo. Lo compré para mi productora y quise sacarle doble provecho”, comenta.

Eso sí, afirma que ha aprendido a que no todas las personas les gusta hablar con el uber, o que van trabajando con su celular, o resolviendo algún tipo de problema y respeta ese aspecto. Pero hay otros que son tímidos.

“Usted los ve y dice ‘esta persona es tímida, pero en el fondo sí quiere contarme algo’, porque al final lo chiva de uber es que usted también pueda conversar con la persona. Al final somos dos personas encerradas en una cabina de carro entonces diay, hagamos el viaje ameno”, añade.

De números

Actualmente su canal de YouTube tiene más de 558.000 suscriptores y sus videos han llegado a tener hasta cinco millones de vistas.

Según explicó, su público meta son jóvenes entre los 18 y los 24 años, seguido por los de 25 a los 34 años. Ellos son sus fieles fans.

“La verdad yo no me imaginé que iba a tener tantos seguidores, yo el vi el potencial desde un inicio, pero jamás que se iba a hacer tan viral y yo decía ‘qué loco, yo no siento que yo sea tan interesante, ni vacilón’ y ahora entiendo que solo soy yo y ya”, asegura.

Pero su popularidad no es solo en YouTube, ya que en Instagram tiene más de 100.000 seguidores y en Facebook, que es en su caso la plataforma menos popular, cuenta con 15.000 seguidores.

El conductor utiliza una cámara tipo GoPro para grabar los viajes. Foto: Rafael Pacheco
El conductor utiliza una cámara tipo GoPro para grabar los viajes. Foto: Rafael Pacheco

Sus videos ya trascendieron fronteras y tiene seguidores en México, España, Centroamérica y Sudamérica, quienes siempre están pendientes de todo lo que sube. Por eso ahora subtitula todos sus videos.

Según explica, para que el video mantenga esa popularidad entre los extranjeros tiene que subtitular todo, ya que palabras como ‘Rajado’ y ‘Mae’ o frases como ‘Al chile’ siempre salen a relucir entre las conversaciones y la única forma para que sus seguidores de otros países entiendan el vocabulario, es subtitulando.

“Yo nunca pensé que me iba a llegar a pasar esto, porque este es mi segundo intento por tener un canal de YouTube. En el primero yo documenté mi viaje mochilero por Centroamérica y México pero solo mostraba lo que a mí me parecía más interesante de cada país y era super producido con cámara, estabilizadores, procuraba que todo estuviera bien iluminado y llegué solo a 25 suscriptores… Y ahora vengo y pongo una GoPro, sin luces e hizo el boom. La lección aprendida es que el contenido siempre es más importante que la estética visual”, se sincera.

De hecho en múltiples ocasiones le han ofrecido comprarlo, sin embargo, él ha rechazado los ofrecimientos. Por ejemplo, una productora argentina quería comprar los derechos del programa pero él rechazó la oferta. Posteriormente, TD+ le propuso ponerlo en su página web, pero al final no llegaron a ningún acuerdo.

Innovar

Si le preguntan cuál ha sido la fórmula para el éxito que ha tenido el canal en Latinoamérica e incluso en países europeos, no sabe qué responder. Considera que su personalidad le ha ayudado para que los pasajeros le cuenten las mejores anécdotas, pero sabe que no es lo único.

Este es uno de sus proyectos más consentidos y le pone todo su cariño para que salga bien. Desde el principio se ha preocupado por innovar y que sea un espacio siempre fresco y atractivo para su público.

“Yo siento que esto todavía tiene mucho potencial. Yo siempre estoy revolucionando mi contenido. Entonces en un inicio era solo yo haciendo los viajes, ya después traía un invitado, porque así el contenido se refresca, creo que siempre hay que pensar en algo nuevo que la gente no se espera y que va a tener de nuevo el efecto sorpresa”, detalla.

Gustavo Abarca asegura que este proyecto lo hace muy feliz, por todas las experiencias que ha tenido. Foto: Rafael Pacheco
Gustavo Abarca asegura que este proyecto lo hace muy feliz, por todas las experiencias que ha tenido. Foto: Rafael Pacheco

Como parte de ese viaje siempre diferente, ha subido a su carro a invitados quienes lo acompañan a dejar a sus clientes como Édgar Silva, Renzo Rímolo o Toledo.

Además, confiesa que le encanta el hecho de poder llevar a una persona de un lado a otro y saber que al final de cada viaje sus clientes quedaron satisfechos.

“Yo esto, honestamente, no lo veo tanto como un trabajo, porque llevar una persona de un punto A a un punto B y que en el camino pueda hablar con la persona, que la pase bien y que me paguen por eso hacen que más bien a veces les dé los viajes gratis. Porque si la persona me cayó bien y se apunta a salir en el video, de verdad hace que me sienta muy afortunado”, dice.

Y pese a que en un inicio fue para ganarse un extra en diciembre, ahora lo hace por puro gusto. De todas formas, ha sido un proyecto que le ha dejado grandes lecciones para aplicar en la vida.

“Al estar conversando con muchas personas todo el día uno aprende un montón y a mí me gusta hablar con las personas. Lo que más me gusta es que cada cabeza es un mundo y si yo puedo conocer más de cada una de ellas, siento que me hacen crecer como persona”, afirma.

Tiene ‘haters’ en redes sociales, pero sabe que “no le puedo caer bien a todo el mundo”, por ello prefiere relajarse y vivir su vida, sacándole una sonrisa a sus pasajeros o simplemente siendo el desahogo de más de uno.

"La verdad yo no me imaginé que iba a tener tantos seguidores, yo el vi el potencial desde un inicio, pero jamás que se iba a ser tan viral y yo decía ‘qué loco, yo no siento que yo sea tan interesante, ni vacilón’ y ahora entiendo que solo soy yo y ya” Gustavo Abarca.

Su popularidad ha crecido y asegura que ya muchos lo reconocen antes de subirse a su vehículo, pero no le preocupa que desde que inicia el viaje los usuarios sepan que él los graba y al final les pregunta si los puede subir a YouTube, pues sabe que puede entablar una conversación fluida con cualquier persona.

Y por ello, ahora trabaja en un proyecto que innovará en sus viajes, así quienes ya lo conocen no sabrán lo que les espera en el viaje de uber en el que Tavo va al volante.