Revista Dominical

Ifigenia Quintanilla y el regreso a casa de la amante de las esferas precolombinas

La nueva directora del Museo Nacional vuelve a sus orígenes y amores. Durante su trayectoria en la arqueología y la antropología se ha destacado por ser una de las más fuertes estudiosas de las esferas de piedra

JOHN DURAN

Narra la leyenda de la mitología griega que Ifigenia, hija de los reyes Agamenón y Clitemestra, fue sacrificada para calmar la ira de la diosa Artemisa, y así Agamenón y su tripulación pudieran continuar con su viaje a la guerra de Troya.

Uno de los primeros temas que provocó la curiosidad de Ifigenia Quintanilla cuando era una niña fue conocer cuál era el origen de su nombre tan particular. Fue en la mitología griega donde descubrió la respuesta. Esa inquietud evolucionó después a una pasión por la lectura y, posteriormente, el amor por los libros la llevó a encontrar nuevos mundos, a estimular su imaginación y a generar un interés muy intenso por aprender y nunca parar de hacerlo.

Ifigenia Quintanilla descubrió una pasión y un amor muy profundo por la historia de las esferas de piedra precolombinas. En su carrera ha hecho investigaciones y publicaciones sobre sus descubrimientos. (JOHN DURAN)
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