Como narró la Revista Dominical en su más reciente reportaje, en los últimos años se han sumado los asesinatos, balaceras, fraudes, estafas, amaños, lavado de dinero y narcotráfico vinculados con el fútbol de Costa Rica, y pareciera que el crimen organizado ya no se queda en las calles, sino que toma también las canchas. Para conocer los motivos y consecuencias de esto, RD habló con el fiscal general de la República, Carlo Díaz.
¿Por qué el fútbol es tan atractivo para el crimen organizado? Desde directivos sentenciados a largas penas de cárcel por fraudes, como Minor Vargas, hasta el ahora expresidente de Liberia, Wilder Eusse, detenido por la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, acusado de conspiración para fabricar y distribuir cocaína internacionalmente.
A ese cuestionamiento, Díaz respondió: “No es solo el fútbol, cualquier forma de economía es atractiva para los criminales, cualquier oportunidad para introducir los dineros sucios la van a tomar. Por supuesto en el fútbol se mueve mucho dinero, es una actividad lucrativa que permite dar apariencia de legal a lo ilegal, por eso lo buscan”.
Díaz confirmó que la aprobación de la extradición con Estados Unidos marcó un antes y un después para la persecución del crimen, y esto incluye al fútbol. Ahora, los criminales saben que sus delitos también pueden ser juzgados en ese país.
“La cooperación internacional nos ayudó muchísimo, no quiere decir que solo eso se esté haciendo contra las organizaciones criminales, porque nosotros como Ministerio Público los hemos investigado. En algunos casos incluso los extraditables ya estaban detenidos por casos de la justicia costarricense, pero les hemos aplicado criterios de oportunidad para privilegiar la extradición”, acotó el jerarca.
“Las personas que se involucran en actividades ilícitas, que pueden ser narcotráfico u otras actividades de crimen organizado, también van a sufrir las consecuencias negativas de estar en esas actividades, desde atentados que ha habido contra directivos, y recientemente la captura del expresidente de Liberia”, manifestó Díaz.
En criterio del fiscal, debe aumentar el monitoreo sobre el dinero que entra al fútbol, no solo desde las autoridades deportivas, sino también desde el Ministerio de Hacienda y otras instancias administrativas.
“Debe haber mayores auditorías, oficinas de cumplimiento, que estén sometidos a las mismas regulaciones que cualquier otra empresa lucrativa para prevenir el lavado de activos. Incluso en Primera División fue hasta después de la captura del presidente de Liberia que se sancionó al equipo, dejando ver que sí había inconsistencias. Eso tiene que trabajarse con mayor rigurosidad para determinar que los empresarios en fútbol están utilizando capitales lícitos”, consideró Díaz.

