Revista Dominical

A oscuras, sin agua y sorteando serpientes: La odisea de construir viviendas en territorio indígena

Caminan hasta cuatro horas cargando material, cruzan ríos, atraviesan montañas con mulas o caballos y duermen en tiendas de campaña. Poco a poco, en Alto Chirripó lo ranchos de bambú empiezan a ceder su espacio a casas de madera y colores pastel.

Cada vivienda mide 50 metros cuadrados y cuenta con divisiones, corredor, habitaciones, cocina, sala y un baño. Foto: Cortesía Wálter Brenes.

Hace unos meses Cinthya Bañez recibió su casa. En el momento en que se le hizo la entrega parecía poco expresiva, sin embargo, sus ojos tenían un brillo especial y no hacía falta que hablara para reflejar que estaba feliz.

Ella es una indígena cabécar de Alto Chirripó, ubicado entre las montañas de Turrialba y Limón, y esperó 18 años para gozar de un hogar digno.

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