Revista Dominical

Alfonso Trejos Willis, el discípulo de Clorito Picado que transformó a Costa Rica

Su vida fue una maravilla andante. El pequeño que demostraba un hambre por el mundo fue una piedra angular para la ciencia, las luchas sociales y el respeto a la vejez. Recordamos su legado a cien años de su nacimiento

El dr. Alfonso Trejos Willis. Foto: UCR
El dr. Alfonso Trejos Willis. Foto: UCR

Es sabido: los grandes nombres no vienen en astrolitos. Nacen bajo un techo, en una casa, en los brazos de una madre. En el caso de Alfonso Trejos Willis —hijo de José Francisco (Paco) Trejos Quirós y Grace Willis Ross— fue un 3 de noviembre de 1921, año en que se conmemoró el centenario de la independencia de Costa Rica.

Un siglo después, repasar la cronología de su vida es enumerar páginas en dorado. Son muchas (demasiadas para resumirlas en este texto) las bondades y los aportes que los testimonios de vida describen de sus logros. Aún así, un centenario ha pasado y es como si don Alfonso siguiera latiendo.

Una ilustración de Alfonso Trejos Willis, en el centenario de su nacimiento. Foto: Archivo de La Nación
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