
Un lugar común en el mundo futbolero apunta a que Italia siempre sufre en los Mundiales, sobre todo en la primera vuelta.
Hace cuatro años se les fue la mano: se atuvieron al santo y no le rezaron y la Azzurra quedó eliminada en la fase de grupos, un papelón que no les ocurría desde Alemania 1974. Como agravante, los italianos eran los campeones defensores .
Sin embargo, no importa lo que haya pasado en la cita sudafricana de 2010: nadie en su sano juicio sacaría a los italianos de la lista de candidatos a campeones
Eso sí, tendrán que sortear una primera fase que le arruga el ceño al futbolista más pintado y parece una versión futbolera de “la ruleta rusa”: Uruguay e Inglaterra –dos campeones del mundo, como los azzurri –, más Costa Rica (de la que los italianos no se confían).
Todos deben andar con pies de plomo en ese bloque D, pues un descuido puede ser fatal y se puede terminar en lo más remoto de la tabla de clasificación de Brasil 2014.
Estilo. La Italia de Cesare Prandelli es diferente a las versiones conocidas que privilegian la seguridad defensiva y el contragolpe.
Il allenatore azzurro privilegia en su equipo la posesión de pelota y hace que vaya más al ataque.
“Hoy en día es evidente que no se cosechan buenos resultados sin practicar un fútbol bonito”, expresó Prandelli en la página oficial de la FIFA
Siempre se cuidan las espaldas, porque no se trata tampoco así porque así ir al frente: se saben cuidar atrás con la misma intensidad y concentración de siempre.

En caso de que algo falle, Gianluigi Buffon es el encargado de meter las manos por Italia.
Gigi es como tener la plata en la billetera: tal vez no se use, pero si necesita está ahí.
Amén de la mano de Prandelli, la azzurra cuenta con el educado pie y la lucidez de Andrea Pirlo.
Es el regista (director) que regula el cómo, dónde y cuándo de la squadra ; marca los ritmos de sus compañeros y establece diferencia en las jugadas a balón parado.
Adelante, la Nazionale presenta una verdadera fuerza de la naturaleza que responde al nombre de Mario Balotelli.
Supermario es de los delanteros más potentes de los últimos tiempos y su facilidad para marcar goles es pasmosa.
Prandelli se decantó por tomar como base del equipo a la Juventus de Turín –que va en camino a su tercer título de Serie A al hilo– en su afán de llegar a lo más alto.