Enrique Osses en un principio se negó a hablar de manera directa sobre jugadas puntuales y controversiales en el clásico entre Saprissa y Liga Deportiva Alajuelense. Así lo expresó a las 9 a. m., antes de conceder una entrevista a La Nación.
Pero en una mañana cargada de atenciones a medios de comunicación, el presidente de la Comisión de Arbitraje terminó señalando los aciertos y el gran fallo del arbitraje en el clásico entre morados y rojinegros.
Lo hizo en el programa 120 Minutos de Monumental, donde primero afirmó de manera literal que él no es Nerón ni Alejandro Magno como para estar con el dedo para arriba o para abajo.
El chileno insistió en que no le gustaría hablar de jugadas puntuales porque él mismo debe respetar la decisión de un árbitro que está en la cancha.
Después de pronunciar eso, indicó que con respecto a Aarón Salazar “es una falta con el brazo que se amonestó y ese golpe en el rostro termina siendo una segunda amarilla”.
Luego indicó que con respecto al golpe sufrido por Fernando Piñar no le gustaría decir nada, aunque más adelante sí dio su veredicto.
Entre pregunta y pregunta, Enrique Osses dijo que se refiriría a “la más polémica de todas”, que es la última acción en la que Alajuelense reclamaba un penal sobre Anthony Hernández, en el minuto 90+9.
“Algunos reclaman o que algunos indican que aparentemente es un penal por una sujeción, que la instrucción a la Comisión de Árbitros a los árbitros es que partamos de que las sujeciones son de carácter subjetivo”, aseguró.
Enrique Osses aseguró que la jugada del penal que se sanciona, por la patada de Alexis Gamboa a Ariel Rodríguez, es una patada objetiva, porque nadie tiene objeción de que ahí existió una patada y existió una falta.
“Ahí no hay dudas, en las zancadillas y patadas. En las faltas del tren superior hay subjetividad en la fuerza que se emplea en la carga y en la fuerza que se emplea en esa potencial sujeción y esa fuerza y esa definición de la subjetividad la define el árbitro, no la define el VAR”, comentó.
Detalló que la instrucción que existe para las faltas del tren superior es que el árbitro tiene que definirla en el campo y el VAR debe involucrarse, solo si existe claridad absoluta de que fue un jugador equis, defensor o atacante, el que inició el contacto.
“Muchas veces, en esas sujeciones, ambos se toman en el inicio de la acción. Cuando el VAR define que esa sujeción es iniciada solo por un jugador y es clara y obvia de que esa sujeción evidente le generó un impacto, debe involucrarse”.
Y detalló que en todas las demás que no hay claridad de quién inicia la sujeción y si le generó un claro impacto, no debe involucrarse el VAR, por lo que debe de ser resuelta 100% en la cancha.
“Dicho eso, en la última jugada del partido, nos parece que existen argumentos para decir que esa subjeción no genera un cierto impacto y que por lo tanto la decisión de no penal es respetable y el VAR revisarla, chequearse y no involucrarse”, explicó.
Ante eso, Enrique Osses dijo que hay un respaldo a la decisión que el árbitro tomó. Incluso, comentó que en realidad si analizan otros partidos, ha habido consistencias en las faltas del tren superior en las decisiones de todos los árbitros.
“No han estado sancionando ese tipo de contactos durante todo el torneo, por lo tanto han sido consistentes y eso es importante decirlo”.
En términos generales, Enrique Osses destacó que desde que preside la Comisión de Arbitraje, se han jugado ocho clásicos y que el del sábado anterior fue el que generó situaciones más complejas de definición.
“Hay aras de mejora, pero en las grandes decisiones, salvo una, que existió un trabajo sumamente difícil, con decisiones importantes y que tiene una evaluación satisfactoria dentro de un contexto de un partido muy difícil de arbitrar”, aseveró.
Después de eso, el periodista Rodolfo Mora le dijo que la percepción general fue que Keylor Herrera sacó una mala calificación, ante lo que él replicó que por qué mala y que cuál fue la inconsistencia.
El comunicador le mencionó un codazo que termina con fractura y amarilla, una patada y un majonazo que no terminó en nada, un jalonazo en el área que no fue penal y que a Isaac Badilla le quitaron una amarilla “como por arte de magia”.
“La situación de la amarilla no fue por arte de magia, fue porque alguien del equipo de trabajo le dijo que no era amarilla y no fue el VAR, fue el cuarto árbitro”, respondió Enrique Osses.
También citó que hubo una jugada donde Alejandro Bran recibe un golpe después de Sebastián Acuña juega el balón y se ve una imagen fuerte, pero consideró la decisión como acertada.
“Esa situación fue bien evaluada por los árbitros y no es infracción porque el de Saprissa juega correctamente el balón y el de Alajuelense llega tarde a la disputa y se produce el pisotón.
”Si paro la imagen se ve bastante fuerte y hasta pareciera que lo está fracturando, pero en lo particular el que produce el contacto es el jugador de Alajuelense que llega tarde y eso no es infracción”, expresó.
De igual manera dijo que tampoco es falta una acción contra Ariel Rodríguez que él describió así: “Una situación de Celso Borges, que parece que golpeó, lo amonestó y al caer, Alexis Gamboa pisa accidentalmente al de Saprissa en las costillas. Es una situación en la que también se ve una imagen bastante fuerte, pero que no es infracción”.
Enrique Osses recalcó que el trabajo fue difícil y “salió de forma satisfactoria”, pues repasó que hubo un penal claro que se sancionó y que “el otro es interpretable”.
“La única situación en la que sí yo estoy un poco contrariado y que me gustaría que hubiese sido diferente es la de Piñar, que sí pudo caber una tarjeta roja ahí (para Orlando Sinclair) en esa situación. Eso es lo que vimos en ese partido”, concluyó Enrique Osses.
