
Buenos Aires, Argentina. Independiente Santa Fe de Colombia asestó un duro golpe a River Plate al eliminarlo este miércoles de la Copa Sudamericana en una dramática tanda de penales (8-7), un resultado que agravó la crisis del equipo argentino y dejó al técnico Eduardo Coudet más cuestionado que nunca.
El golpe es especialmente doloroso para el Millonario, que veía en la Copa Sudamericana una oportunidad para rescatar un semestre cargado de decepciones. La eliminación por penales, tras el empate 1-1 en los 90 minutos, profundizó las dudas sobre el equipo y aumentó aún más la presión sobre el “Chacho” Coudet.
Sebastián Driussi adelantó a River a los 51 minutos, pero el uruguayo Franco Fagúndez igualó para Santa Fe de penal a los 80, llevando la clasificación a una dramática tanda desde los once metros tras el 0-0 registrado en la ida en Bogotá.
La definición se extendió hasta los arqueros. Tras ejecutar los diez jugadores de campo de cada equipo, el joven guardameta de River, Santiago Beltrán, de 21 años, asumió la responsabilidad de patear el undécimo penal de los millonarios.
Beltrán, que durante la tanda había atajado tres remates, no pudo completar la hazaña y envió su disparo por encima del travesaño. Acto seguido, el golero cardenal Weimar Asprilla acertó su lanzamiento y le dio a Santa Fe la clasificación.
En los cuartos de final, Santa Fe, último representante colombiano en carrera, se enfrentará con el brasileño Vasco da Gama, que viene de eliminar al paraguayo Olimpia (4-1) en su serie.
“Quiero pedirle disculpas a la gente. Veníamos trabajando mucho, y estábamos preparados para este partido, que se termina definiendo de la peor manera. Esto es lo que a uno le toca. Me tocó ejecutar y no lo pude hacer y me voy con bronca”, destacó Beltrán.
En los penales, River pareció quedar mejor perfilado cuando Santiago Beltrán contuvo el disparo de Emmanuel Olivera, pero el colombiano Rafael Borré estrelló luego su remate en un poste y Martínez Quarta envió el suyo por encima del travesaño.
Santa Fe tampoco aprovechó del todo sus oportunidades para cerrarlo. Allí apareció la figura de Beltrán. El joven arquero sostuvo con vida al conjunto argentino al detener los lanzamientos de Jhojan Torres y Luis Palacios, alimentando la esperanza de los más de 80.000 aficionados presentes en el Monumental.
La tanda se extendió hasta los arqueros. Beltrán, convertido hasta entonces en héroe de la noche, asumió la responsabilidad del último disparo de River, pero envió la pelota muy por encima del larguero. Acto seguido, Weimar Asprilla ejecutó con firmeza y selló una clasificación histórica para el cuadro bogotano.
La eliminación deja a River sumido en una profunda crisis deportiva. Fuera de la Copa Sudamericana, eliminado previamente de la Copa Argentina y lejos de los puestos de protagonismo en el Clausura, el equipo apenas conserva el campeonato local como objetivo.
En este contexto, la continuidad de Coudet está en duda, más allá de que el DT recibió apoyo de los jugadores, como el propio Beltrán: “el respaldo con el Chacho y el cuerpo técnico es total, de esto salimos todos juntos”.
