
Santo Domingo, República Dominicana. República Dominicana prohibió este viernes que la selección de Haití dispute partidos de fútbol en territorio dominicano, un día después del encuentro entre ambos países en Santo Domingo por la Nations League de Concacaf, donde se registraron incidentes y forcejeos entre aficionados en uno de los accesos al estadio Félix Sánchez.
La medida fue adoptada por el Ministerio de Deportes después de que, durante un partido de la fase de grupos de la Liga de Naciones de la Concacaf, que Haití ganó 4-1 a domicilio, decenas de aficionados haitianos y algunos dominicanos intentaran ingresar por la fuerza al estadio y fueran contenidos por las fuerzas de seguridad.
“No toleramos la indisciplina, el irrespeto. Y aunque se hizo un esfuerzo para darle una oportunidad, porque el deporte es de todos, pero lo que vimos ayer (...) es inaceptable”, dijo el Ministro de Deportes, Kelvin Cruz, a la prensa local.
“Tenemos reglas, ordenanzas y tenemos reglamentos disciplinarios donde prohibimos la participación de la selección haitiana en otros juegos en la República Dominicana”, agregó.
Haití y República Dominicana comparten la isla La Española y han mantenido históricamente una relación compleja, marcada por recurrentes tensiones políticas y migratorias.
Los incidentes ocurridos tras el encuentro y la celebración del delantero haitiano Wilson Isidor, autor de un doblete, desataron fuertes críticas en redes sociales en República Dominicana.
“La Española es Haití. Esto es Haití”, gritó el jugador del Sunderland inglés en la cancha.
El presidente de la Federación Dominicana de Fútbol (Fedofútbol), José Deschamps, dijo a la AFP que “no fueron atinadas las palabras” del delantero haitiano “por la misma situación (política) que tienen ambos países”.
El partido supuso el primer duelo de Haití en suelo dominicano en 13 años, en un contexto sensible marcado por la violencia que golpea al país vecino, la inmigración haitiana que alimenta tensiones y episodios de discriminación en territorio dominicano.
“Uno quería confraternidad. Pero, eso es parte del partido: la euforia y la victoria”, agregó Deschamps.
Inmigrantes haitianos y aficionados que cruzaron la frontera conformaron la mayor parte de los cerca de 25.000 espectadores que asistieron al estadio Olímpico Félix Sánchez.
El presidente dominicano, Luis Abinader, ha convertido el control de la inmigración haitiana en una de las principales banderas de su gobierno y ordenó la construcción de un muro a lo largo de los 380 kilómetros de frontera que separan ambos países.
Su política de expulsión de inmigrantes indocumentados, que incluye redadas y controles en hospitales, recibe críticas de organizaciones de derechos humanos. Mientras tanto, Haití sigue inmerso en una crisis de violencia que alimenta tensiones en la isla.
Más de 265.000 haitianos han sido expulsados de República Dominicana entre enero y agosto de 2026, según cifras oficiales.
