
Pamplona, España. Un sensacional gol de Raúl García en el minuto 90 condenó a la derrota al líder Real Madrid, que perdió 2-1 en el campo de Osasuna este sábado en la 25ª fecha de la Liga Española, en la que podría ceder el primer puesto al FC Barcelona.
A cuatro días de la vuelta de los playoffs de acceso a octavos de la Liga de Campeones de Europa, el Merengue sufrió su primera derrota en liga desde la llegada al banquillo de Álvaro Arbeloa en sustitución de Xabi Alonso.
La derrota supone un mazazo a las aspiraciones del Real Madrid, que se había colocado en lo más alto de la tabla el pasado fin de semana al aprovechar las derrotas de los azulgrana ante Real Sociedad y Girona.
Ahora, el equipo de la capital española queda con 60 puntos en el primer lugar, pero con un partido más que el Barcelona (58 puntos), el cual podría rebasarlo este domingo en su duelo frente al Levante.
El conjunto local se adelantó por medio del delantero croata Ante Budimir, que convirtió un penal que él mismo provocó al sufrir un pisotón del arquero Thibaut Courtois (38′), y que fue decretado tras revisión del VAR.
El Real Madrid igualó después de una descomunal arrancada del uruguayo Fede Valverde, quien dejó atrás a varios rivales antes de internarse en el área y centrar para que Vinicius sólo tuviera que empujar el balón al fondo de la red (73′).
Fue el quinto gol de los últimos cuatro partidos del brasileño entre todas las competiciones.
Pero Osasuna no se conformó con el punto, y Raúl García llevó el delirio a las gradas tras regatear en el área a Raúl Asencio y batir a Courtois con la derecha (90′).
“Es verdad que es una jugada que suelo hacer mucho, en segunda división marqué algún gol así y cuando he visto venir al defensa sabía que se iba a tirar al suelo y he tenido la sangre fría para recortarle y poder meter el gol”, explicó Raúl García, cuya anotación no estuvo exenta de suspense ya que el VAR revisó un posible fuera de juego.
El que sí vio un gol anulado por fuera de juego fue el astro francés Kylian Mbappé.
Por su parte, cuarto en la tabla, pero prácticamente descartado en la pelea por el título (a 12 puntos del liderato), el Atlético de Madrid dejó atrás una racha de dos derrotas seguidas en el torneo y se impuso 4-2 al Espanyol.
