Fiorella Masís. 7 septiembre

El pasado 3 de junio, el atleta Leonardo Chacón corría una media maratón en San Diego, Estados Unidos, que se suponía iba a darle el parámetro de lo rápido que podía correr; sin embargo, nada se dio como estaba planeado.

Leonardo Chacón durante una entrevista en La Nación. Fotografia: Graciela Solis
Leonardo Chacón durante una entrevista en La Nación. Fotografia: Graciela Solis

A los 8 kilómetros de 21 en total, el liberiano se desgarró en el muslo, suficiente para que el panorama cambiara. Aparecía otra lesión, después de haber superado la de tibia que lo aquejó varios meses.

Se repetía la historia y esto lo obligó a parar durante un mes. De esa forma también se borró de sus metas la maratón de Berlín (16 de setiembre), que iba a ser la primera medición con miras a la marca de los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

“A los cinco días de San Diego quería tirar las tenis y olvidarme de todo, pero ahí es donde hay que ser humilde y saber que uno es humano le puede pasar esas cosas”, comentó.

Incluso, Chacón admite que se equivocó, aceleró el proceso y entrenó más de lo debido, por lo que llegó a la media maratón "bastante golpeado".

“Terminé ese día trotando y caminando a la meta, fue un gran aprendizaje porque a veces no piensa que no le puede pasar, no llevaba ni $10 para tomar un taxi”, recordó.

Después de esa experiencia, el extriatleta afirma que hubo muchas enseñanzas y una de las más importantes se la dio su propio entrenador, el cubano Pedro Rodríguez.

“Pedro me dijo: ‘Tardaste ocho años para consolidar circuitos olímpicos como triatleta y querés consolidar una maratón en ocho meses, tenés que ser más humilde’. Ahora la verdad es que estoy bastante bien, bien entrenado y vamos a ir objetivo por objetivo”.

Para Leo quedaron atrás los kilómetros de más que hacia sin que su técnico se los pidiera.

Leonardo Chacón volverá a competir el próximo domingo 16 de setiembre, en los diez kilómetros de Electrolit. Fotografia: Graciela Solis
Leonardo Chacón volverá a competir el próximo domingo 16 de setiembre, en los diez kilómetros de Electrolit. Fotografia: Graciela Solis

"Ahora tengo que respetar los procesos, no presionar tanto a Pedro por llevarme a cumplir un objetivo, según lo que voy dando y demostrando ponemos los objetivos. Si el fin de semana había fondo de 21 kilómetros le decía a Pedro que iba a hacer 27 porque me sentía bien, fue culpa mía y también él se dejó llevar por la presión de que teníamos Berlín encima", explica.

Podría decirse que eso quedó atrás. Y aunque Tokio 2020 sigue en la mira del nacional, tampoco lo desvela la marca, que rondará las 2 horas y 19 minutos.

Chacón quiere correr rápido y será hasta el otro año cuando sepa si le alcanzó para clasificar. Mientras tanto, volverá a las competencias el próximo domingo 16 de setiembre.

Ese día se suponía que iba a estar en Berlín, pero fiel a su estilo, Chacón toma las circunstancias lo mejor que puede.

"Cuando estuve en los procesos de triatlón recuerdo haber intentado Atenas 2004 y quedé a 100 puestos y para China (Pekín 2008) una caída me sacó de toda posibilidad. Todo es aprendizaje, todo lo que pase es tomar lo positivo y crecer", comentó.

Asegura que cada día intenta disfrutar más del proceso y cumplirá con los entrenamientos para pensar en Juegos Olímpicos, sin frustrarse porque las cosas no salgan.

“En este momento la vida me da la oportunidad de hacerlo ¿y por qué no seguirlo intentado? Me di cuenta que sobre todo, quiero hacerlo por mí, para mí, no por los demás, el día que entendí eso me di cuenta a quién tenía que escuchar y era escucharme a mí mismo. Pueda que vuelva a entrenarme muy bien, que aparezca alguna lesión, pero yo lo seguiré intentando hasta que se dé el corte, el día que se dé el corte veremos si fui capaz o no”.

Regreso al triatlón. En medio de sus entrenamientos, Chacón también le ha dado espacio al triatlón, el deporte que lo llevó a lo más alto.

Leo compitió el 26 de agosto en el triatlón Virgen de Los Ángeles, realizado en Cartago, y el 2 de setiembre estuvo en Playas del Coco, pero eso no significa que va a regresar.

Las razones para volver a la disciplina de sus amores es muy distinta.

“No le entro a esas carreras con objetivo de competición, sino de aportar algo a muchachos que para mí hace tiempo no veía en triatlón y considero que van a ser muy buenos”.

Por eso también cuando tiene la oportunidad de aflojar piernas en la piscina, lo hace acompañado de jóvenes que agradecen compartir un carril con la figura más sobresaliente del triatlón.

“La mejor forma de enseñar es estando adentro entonces de vez en cuando me meto con ellos a nadar o cuando hacen transiciones me monto en la bici para enseñarle detalles o mañas”, concluyó.