
En lo que ya es el regreso más grande en la historia de las Finales de la NBA, los New York Knicks se levantaron, remontaron una desventaja de 29 puntos y derrotaron de forma dramática 107-106 a los San Antonio Spurs en el Juego 4.
Con este triunfo, los Knicks ponen la serie 3-1 a su favor y se colocan a solo una victoria de romper su sequía de 53 años sin un campeonato de liga.
El panorama estaba totalmente en contra para Nueva York en la primera mitad del partido disputado en el Madison Square Garden.
Los Spurs, comandados por el francés Victor Wembanyama y De’Aaron Fox, salieron encendidos y llegaron a tener una cómoda ventaja de 81-52 durante el tercer cuarto, tras irse al descanso ganando por 27 puntos.
San Antonio parecía encaminado a empatar la serie gracias a una efectividad en tiros de campo de 60% en la primera mitad.
Sin embargo, el Madison Square Garden fue testigo de una remontada histórica e increíble, gracias a una defensa asfixiante que provocó que los Spurs se congelaran en ataque, con apenas 4 canastas en todo el tercer cuarto.
Jalen Brunson volvió a ser el héroe de Nueva York al comandar el ataque con 36 puntos. Por su parte, OG Anunoby firmó una noche de 33 puntos.
El parcial de 32-16 en el último cuarto, a favor de Nueva York, habla de un equipo que terminó encendido frente a uno que simplemente se desinfló.
Ningún equipo en la historia de las Finales de la NBA había remontado una desventaja mayor a 24 puntos desde que se registran los datos cuarto por cuarto, récord que ostentaba Boston ante los Lakers en 2008, lo que eleva la hazaña de esta plantilla a los libros de historia del baloncesto.
Con la serie 3-1, los dirigidos por Mike Brown viajarán de regreso a Texas con tres oportunidades para coronarse. El Juego 5 se disputará el próximo sábado a las 6:30 p. m. hora de Costa Rica, en San Antonio, donde los Knicks buscarán dar la estocada final para alzar su primer título desde 1973.
