Esteban Valverde, José Pablo Alfaro Rojas. 1 junio, 2016
En el juego ante el Manchester City, el 4 de mayo, Navas tuvo un choque que le causó resentirse de la dolencia en el talón de Aquiles. | EFE
En el juego ante el Manchester City, el 4 de mayo, Navas tuvo un choque que le causó resentirse de la dolencia en el talón de Aquiles. | EFE

Hace un año Keylor Navas se libró del quirófano, un tratamiento de infiltración de plasma rico en plaquetas le solucionó, de forma temporal, la dolencia que arrastraba en el Talón de Aquiles, misma que hoy provoca que el Real Madrid lo vaya a operar para evitar una lesión de mucha más gravedad.

El cuidapalos será intervenido a finales de la próxima semana en Holanda, donde el conjunto blanco corregirá la tendinopatía aquílea de su pierna izquierda, en principio con una cirugía no tan invasiva.

Así evitarán exponerlo a una ruptura total del tendón que lo tendría de baja de 6 a 4 meses.

El origen del problema que ha sido un martirio para Navas no apareció hace 12 meses. Antes de Brasil 2014 el futbolista ya había sentido dolores, pero fue hasta los últimos dos años que la situación se agravó.

La primera luz de alarma se dio cuando Costa Rica enfrentó a España, el 11 de junio de 2015. El médico de la Selección, Alejandro Ramírez, detectó el ceño fruncido por dolor del meta, quien confesó una molestia en la parte de atrás del tobillo.

El Madrid hizo los exámenes respectivos, al final se valoró la operación, pero se prefirió hacer un tratamiento más conservador, el de las plaquetas.

“Keylor tiene dos posibilidades: operarse o que le den tratamiento”, había dado a conocer Paulo Wanchope, técnico patrio en ese momento.

Navas tuvo que guardar reposo para estar listo al inicio de la pretemporada blanca, ya que ahí se jugaría la posibilidad de ser titular del equipo que había dejado ir a Iker Casillas.

La terapia física era su principal aliada contra las incomodidades de su tendón, el dolor era soportable.

La luz amarilla se dio a finales del actual campeonato. El Real se jugaba el pase a la final de Champions frente al Manchester City, Keylor salió por un balón aéreo, chocó con Pepe y en la caída se lastimó; terminó el partido bien, pero no jugó el siguiente.

El arquero concluyó la temporada corriendo riesgo, pero confiando en los fisioterapeutas, así jugó la final de la Liga de Campeones de Europa.

“Es que si él continúa, en cualquier momento puede tener una ruptura del tendón de Aquiles y esa ruptura es grave. Entonces, al ver que Keylor ha venido con múltiples molestias y viendo las imágenes de resonancia, se ha visto que lo recomendable es que pare y busque tratamiento definitivo”, evaluó Ramírez el lunes.

Luego de la operación se espera que Navas esté en recuperación de 22 días a un mes, por lo que el mundialista de Brasil 2014 estaría en condiciones idóneas en julio, pese a que debe continuar con los trabajos de fortalecimiento de la zona afectada.