Óscar Duarte terminó con una espera que parecía eterna para él y finalmente este domingo volvió a disputar un partido oficial con su equipo, el Levante, tras cinco meses de ayuno para el central costarricense (incluidos los tres en los que estuvo suspendida la Liga por la covid-19).
Duarte fue titular y participó durante 89 minutos, en la derrota 2 a 1 ante el Athletic Club. Si bien, el resultado no fue el mejor, al menos en lo personal le sirvió para sentir nuevamente lo que es estar en cancha y luchar por los tres puntos, algo que no hacía desde el pasado 8 de febrero (ingresó de cambio en el minuto 82 en el gane 2 a 0 contra el Leganés).
EL tico no vive su mejor temporada en suelo Español y le ha sido casi imposible tener regularidad, al punto que apenas suma siete juegos en la campaña, cuatro de ellos como estelar.
Incluso, la última vez que había aparecido desde el arranque en el certamen doméstico fue en el 1 de diciembre del 2019 (Sevilla 3- 1 Levante).

Su actuación en todo el 2020 se resume en dos choques de Liga, contando el del Athletic, y uno más en la Copa del Rey, donde actuó los 90 minutos el pasado 21 de enero.
Luego del parón de tres meses por la pandemia se podía pensar que Óscar gozaría de más protagonismo, si se toma en cuenta el trajín de compromisos y la posibilidad de realizar cinco variantes por choque.
No obstante, esto no ocurrió y pasaron ocho encuentros en los que el nacional no fue tomado en cuenta para saltar al campo, por lo que le tocó ver todo desde afuera.
A los granotes les restan dos jornadas para cerrar su participación en el campeonato ibérico, lo que representa una opción para Duarte para sumar más rodaje y tener un mejor cierre desde lo personal.
Los choques ante el Celta de Vigo (16 de julio) y Getafe (19 de julio) figuran como una bocanada de aire para el defensor, quien se mantiene en una de las mejores competencias del mundo, no obstante, su participación ni fue la deseada por él.
La campaña 2019-2020 es la de menos regularidad para el zaguero desde que emigró al Viejo Continente en el 2013. En su paso por el Brujas de Bélgica destacó por su participación, mientras que con el Espanyol fue de más a menos, en cuanto a minutos.
Ahora deberá replantear sus objetivos para la siguiente temporada, con miras a tener más horas en cancha.
