Esteban Valverde. 8 junio
Keylor Navas suma cuatro temporadas en el equipo merengue. Fotografía: AFP.
Keylor Navas suma cuatro temporadas en el equipo merengue. Fotografía: AFP.

La salida de Keylor Navas del Real Madrid no es sencilla de pactar. Tal y como informó La Nación desde el 16 de mayo el París Saint Germain mostró un claro interés por el tico, sobre todo cuando supo que sería el suplente de Thibaut Courtois; sin embargo, el proceso para transferir al jugador lleva otras variantes que no son fáciles de destrabar.

Para empezar, Keylor Navas firmó en diciembre pasado una renovación por un año más luego de acabado su primer vínculo con los merengues. De esta forma el nacional pasó a tener contrato hasta 2021, además de que tuvo una mejora salarial importante.

Así, el cuadro merengue es el que controla su situación en el mercado y tiene un objetivo: si Navas abandona la disciplina blanca será por medio de una venta; el Real no tiene la intención de dejarlo salir por medio de la carta de libertad.

Este punto se hace mayúsculo debido a que el futbolista tampoco está dispuesto a perder y a él le quedan dos temporadas más de contrato, por lo que pretende un acuerdo económico y una compensación para poder avanzar.

El París Saint Germain le hizo saber a Navas que su oferta podría verse concretada si él logra desvincularse de forma libre de los blancos, situación que es difícil de aceptar para el Madrid.

Los galos luchan en cada ventana de transferencias por no pasar los límites del ‘fair play financiero’, debido a que en 2017 hicieron inversiones muy altas al comprar a Neymar por 280 millones de euros y Kylian Mbappé por 180 millones de euros. De hecho a finales de 2018 apenas lograron salvarse de una sanción gracias a un tecnicismo. Ante esto, el deseo es tener una participación más reservada en los mercados.

El ‘fair play financiero’ es un sistema adoptado por la Uefa para controlar el gasto en el mercado; de esta forma lo que su busca es poner límites para la sana competencia, también pide no tener deudas con otros cuadros, futbolistas o recolectores de impuestos. La idea central es que los equipos no gasten más de lo que generan.

“Introducido en 2010, el máximo organismo europeo lo implantó como intento de obligar a los clubes a gastar dentro de sus posibilidades económicas y así poner fin a las deudas que podrían poner a la entidad en riesgo de quiebra”, detalló el sitio Goal.com sobre el sistema.

Por ejemplo, así fichó al volante español Ander Herrera, quien terminó contrato con el Manchester United y quedó disponible. También el italiano Gianluigi Buffon llegó en la pasada campaña sin necesidad de negociar con otro club.

Los blancos ya hicieron saber su posición a los azules, al punto que el diario español ABC dio a conocer que el Real estaría dispuesto a aceptar una oferta que esté entre los 20 y 25 millones de euros.

La respuesta de los de París de momento es: que venga libre. Ante esto la negociación está estancada a la espera que el Real o el PSG se sienten a buscar un acuerdo satisfactorio: Los franceses no descartan hacer un ofrecimiento pero la duda es si llenará la expectativa madridista.

Estos puntos son tomados en cuenta en el acuerdo que debe darse entre las dos instituciones. No obstante, también hay aspectos claveen los que Keylor necesita estar convencido para dar el sí.

Lo primero que quiere garantizarse el costarricense es una entrada económica igual o mejor a la que tiene en la actualidad.

La Nación conoce de fuentes cercanas que el París ya sabe sobre esta petición y no representa un problema, sin embargo tampoco hay un acuerdo final en el tema.

El deseo de Keylor es tener claro, antes de dar cualquier paso, cómo será su finiquito con el Real, sobre todo por los dos años restantes de relación.

Aunque la opción más lejana es quedarse en el Real. En el club merengue, pese a que ya definieron que Courtois será el estelar, tampoco desechan a Navas; así, si no se da una transferencia, ellos ya comunicaron que no tienen problema en mantenerlo en el plantel. No van dejarlo libre de gratis (recordemos) ni podrían despedirlo sin indemnizarlo.

El París Saint Germain es el cuadro que más seduce a Keylor, pero todavía hay luchas administrativas por librar antes de asegurar el traspaso.