
En la actualidad Costa Rica solamente tiene tres jugadores en las ligas top del mundo. Brandon Aguilera milita en el Nottingham Forest de Inglaterra, Keylor Navas en el París Saint Germain francés y Cristian Gamboa en el Bochum alemán.
De estos tres futbolistas, el único que tiene una expectativa de carrera larga es Aguilera, ya que Gamboa y Navas, por edad, están en la última curva de su carrera.
Ante esto, los movimientos de jugadores nacionales en el exterior se analizan con lupa. Costa Rica ha exportado a futbolistas, ese es un punto importante, ya que no es que el jugador nacional no genere interés. Por ejemplo, Jurguens Montenegro acaba de ser transferido al fútbol de Albania, Alejandro Bran a la MLS y Youstin Salas a Nueva Zelanda.
En el pasado reciente, Anthony Contreras llegó a Letonia (pero ya se movió a Chipre) y Álvaro Zamora a Grecia, entre otros. Sin duda el jugador que más expectativa ha generado en el último lustro es Manfred Ugalde, quien fue adquirido primero por City Group (dueño del Manchester City) y luego pasó al Twente de Países Bajos para ahora recalar en el Spartak Moscú ruso.
No obstante, pese a estos movimientos lo cierto es que las puertas de ligas top parecen todavía no abrirse del todo para costarricenses, como sí sucedió en la época después del Mundial 2014. En aquel momento, la Selección Nacional tuvo a Keylor Navas, Cristian Gamboa, Bryan Oviedo, Giancarlo González, Cristian Gamboa, Celso Borges, Yeltsin Tejeda y Joel Campbell en grandes escenarios.
Además existió interés en jugadores como Marco Ureña y Esteban Alvarado.
También en la segunda década de los 2000, jugadores que apenas daban sus primeros pasos, como John Jairo Ruiz y David Ramírez, generaron interés en campeonatos de élite como el francés.
Para el asesor de futbolistas José Luis Rodríguez, es muy claro que Costa Rica pasa por un momento complejo en el mercado internacional, sobre todo por un tema de falencia en liga menor y selección menor.
“Hace falta que los clubes desarrollen proyectos alrededor de jugadores jóvenes, el único que lo está haciendo es Herediano y ha logrado sacar a Anthony Contreras y Jewisson Bennette, entre otros. Pero veamos el último traspaso fuerte fue Manfred Ugalde, mucho de eso fue porque Wálter Centeno (extécnico de Saprissa) confió en él”, afirmó.
Rodríguez explicó que también se debe entender que las ligas de transición son fundamentales para la evolución de un futbolista como el tico, aunque se debe evitar verlas como el paso definitivo.
El asesor fue muy crítico con el papel que han tenido las selecciones menores.
“Los fracasos de selecciones menores, que ya casi acumulan 10 años, nos tienen muy golpeados. La última categoría que clasificó a un mundial fue la de 1998 y estamos ya en proceso 2025, imagínese...”, sentenció.
Bertony Robinson, quien ha ocupado cargos de dirección deportiva en Sporting y Limón Black Star, además de que posee amplia experiencia en el mercado de piernas, coincidió con José Luis.
“Lo que nos pasó en 2014, no es nuestra realidad. Lo que pasa es que tuvimos una camada excelente y dimos un salto que era una excepción. Lo que estamos viviendo es una consecuencia de no ir a mundiales menores y tener jugadores sin exposición y roce internacional”, reflexionó.
Robinson también hizo un llamado a los clubes para poner atención a la formación integral de sus juveniles, porque en el pasado reciente quedó demostrado que futbolistas fueron a ligas ‘trampolín’ y no se pudieron consolidar por temas personales como la adaptación.
En este punto, también Rodríguez estuvo de acuerdo.
“Hay que trabajar la mentalidad y el compromiso. Deben entender que allá ellos tienen que comenzar a destacar y no es solamente llegar a ese país y ya. También en ocasiones afecta que quedan fuera del foco mediático, pero el nombre hay que hacérselo en cada lugar”, añadió.
El entrenador y formador Carlos Watson dio su opinión y fue enfático en que el tema debería abordarse a partir de una discusión.
Watson explicó que para todas las posiciones del mundo, los equipos y las ligas top tienen un perfil de jugador.
“Estos perfiles en ocasiones tienen excepciones como Gilberto Martínez. El perfil de los delanteros ha cambiado, ahora corren más que antes. En el fútbol ahora los repliegues son a velocidad, la presión tras pérdida es tremenda, entonces el jugador nuestro debe enfocarse en esos puntos físicos para ser notable en esas ligas top”, detalló.
“Yo insistiré que el físico priva, tener velocidad, potencia. Localmente acá se juega a otro ritmo y eso cuesta cuando se llega afuera”, agregó.
Un ejemplo que el experimentado DT utilizó es el de los delanteros. Los atacantes de ligas A son rápidos, potentes, fuertes e inteligentes para atacar espacios.
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“Hay que preparar a nuestros futbolistas para esa realidad, porque el tiempo de juego se ha reducido para trasladarse en la cancha y esto conlleva falta de espacio y toma de decisión más rápida, eso va contra la precisión, entonces muchas veces el fútbol local es permisivo porque da más espacios, pero ese permiso afuera no existe”, finalizó.
Por su parte, el entrenador de Costa Rica en los mundiales 2002 y 2006, Alexandre Guimaraes, externó que hay un fenómeno que viene afectando al jugador nacional.
“Hay falta de roce internacional a nivel de selección menor. El jugador no ha podido rozar con los de su edad a nivel mundial y al no darse eso, pues no logran entender el por qué de la exigencia a todo nivel para llegar al alto rendimiento. Salen sin estar preparados y de ahí cuesta que se puedan acomodar al tipo de juego actual”, concluyó.
