Esteban Valverde. 16 marzo
Jeaustin Campos estuvo dirigiendo en el país al plantel de Jicaral previo a irse al Nacional Potosí de Bolivia. Fotografía: Rafael Pacheco
Jeaustin Campos estuvo dirigiendo en el país al plantel de Jicaral previo a irse al Nacional Potosí de Bolivia. Fotografía: Rafael Pacheco

Jeaustin Campos aceptó en diciembre el reto de regresar al fútbol de Bolivia para dirigir a Nacional Potosí. El estratega costarricense que ostenta el récord como DT más ganador de Saprissa, con cinco copas, volvió al país sudamericano para intentar saldar las deudas pendientes que tenía cuando dirigió a Blooming: jugar un certamen internacional y buscar el éxito local.

No obstante, después de tres meses de trabajo, el estratega llegó a un acuerdo con el plantel para salir de la institución, la inconstancia en los resultados y diferencias de pensamiento con el presidente del equipo lo hicieron comprender que lo mejor era hacerse a un lado.

“La cuestión es que estamos en diciembre, te hablan de Copa Libertadores, de que el equipo está bien armado, pero llega enero y solo tres titulares habían, se había desmantelado el equipo, en los últimos tres partidos los perdieron, dos en casa y uno de visita. Perdieron el chance de Libertadores y quedaron con la Sudamericana. Yo con ganas de asumir retos cometí el error de asumir el proyecto; empecé a armar un equipo, se contrataron 12 jugadores y seis extranjeros, pero había que construir el equipo”, comentó.

Campos recalcó que su deseo por ser competitivo le impidió negarse a tomar la batuta de un equipo que estaba prácticamente sin rumbo; empero, con el tiempo consiguió ver destellos de su idea, pero lo apretado del calendario le afectó.

El nacional pudo cumplir el sueño de dirigir en Copa Sudamericana, el primer partido en casa lo perdió 2 a 0 ante Melgar de Perú, pero dos semanas después fue a tierras incas y consiguió obligar a los penales para definir al clasificado.

“Se armó un equipo paulatinamente. El primer partido de la Sudamericana apenas tenía dos refuerzos, no tenía el equipo completo. No nos habíamos ni acoplado. Al seis de marzo tuvimos trece partidos, eso complicó porque la construcción no se dio, aún así fuimos a Perú e hicimos un partidazo y eso dejó buena impresión”, recordó.

Ante la falta de resultados positivos en el plano local (Nacional estuvo cinco partidos sin triunfar entre enero y febrero), el presidente de la institución, Wilfredo Condori, en una reunión le hizo saber a Campos su molestia.

"Cuando ya empieza la parte competitiva pues la directiva ya está en otras, querían ganar todo, no entendieron lo del proceso. Yo le dije al presidente que no quería continuar con la nueva intención de pensamiento. Él nunca estuvo consciente que estaba desmantelando el equipo", sentenció el técnico.

El extimonel de Jicaral profundizó que pese a lo corta de su estancia, él considera que hay una gran enseñanza detrás.

“Se aprende mucho, porque esta fue una experiencia desafortunada que deja muchas enseñanzas como escoger mejor los proyectos. Si hay algo que lo pintan de una manera, pero al final pasa otra, pues es mejor decir gracias y devolverse. Si hay algo que pudiese corregir es eso, rechazar lo que te dieron pero no cumplieron”, dijo.

“Aprendí a hacer un manual de cómo hacer un equipo de cero y ponerlo a competir en tres semanas, porque en realidad los partidos que jugamos, aunque perdimos de visita, nunca fuimos superados. Así fue, podemos sentarnos a ver los juegos... Eso me deja sensaciones positivas. Lo otro bueno fue lo de la Copa Sudamericana que fue una experiencia increíble, internacionalmente el jugar y dirigir una Copa Sudamericana bajo las condiciones que sea es muy positivo. No me arrepiento de nada”, agregó.

Jeaustin en la actualidad se encuentra en Buenos Aires, Argentina, donde visitó a Marcelo Tulbovitz, quien fue preparador físico del Saprissa, en la época de Campos como gerente deportivo. El tico en la tierra del tango ha tenido la oportunidad de compartir criterios deportivos con colegas, así como espera hacerlo próximamente en Uruguay.

El estratega está a la espera de que le llegue una oferta del fútbol sudamericano, porque sabe que hay un posible interés de Perú, empero el coronavirus ha frenado cualquier chance. La mayoría de torneos en América del Sur se han suspendido.

“En realidad sí me gustarían dos tipos de proyectos, quiero uno en el que pueda trabajar con jóvenes a largo plazo, donde esté bien protegido contractualmente; esa parte de formador me llama. Lo otro es tener un equipo consolidado y armado para pelear el campeonato sí o sí”, finalizó.