
Jonathan McDonald disfruta estos días como si no hubiese un mañana, porque el partido del domingo a las 6 p. m. entre Liga Deportiva Alajuelense y San Carlos marcará su retiro como futbolista profesional.
Sentando en la sala de prensa del Estadio Carlos Ugalde, el delantero de 38 años contó que estos días decidió hacer otras cosas para mantener la mente ocupada y no pensar tanto; pero a la vez, tiene sentimientos encontrados.
“Ya se acerca el momento, y entre más se acerca, yo creo que uno se pone un poquito más emotivo, más sensible a cosas, a vivencias. Vuelvo a un lugar donde fui muy feliz, donde gané cosas importantes, donde cumplí sueños, metas, anhelos, y volver ahí y jugar mi último partido ahí es un momento muy bonito para mí, para mi carrera y para mi vida”, expresó Jonathan McDonald.
Contó que antes de esa conferencia, estaba sentado en la hielera, esperando el turno del siguiente equipo y confesó que casi se pone a llorar, al ver a los jóvenes en la línea esperando ser llamados a participar en el entrenamiento. Esa escena lo hizo pensar en sus primeros años, cuando él estaba viviendo eso.
A Mac le consultaron que qué le dice a la afición de San Carlos, pero también a la de Alajuelense, que no olvida y que el liguismo también se alista para ser parte de esa fiesta de despedida para el hombre que posee el récord de ser el futbolista que más goles le marcó a Saprissa en clásicos con la camisa de la Liga.
“Me va a hacer llorar con esto... La verdad sí he sentido en redes sociales el cariño y el aprecio de la afición sancarleña, la liguista, herediana, inclusive de mi archirrival deportivamente hablando, que fue Saprissa, la he sentido”, citó.
Dijo que eso le llena mucho el corazón, porque considera que hizo bien las cosas dentro de lo que cabe, y que tuvo una carrera bastante buena.
Primero indicó que el mensaje es de agradecimiento total a la afición sancarleña por recibirlo, por tratarlo como lo han hecho, desde el primer día que llegó.
“Venía de camino, me venía sonando el teléfono de notificaciones de redes sociales, la afición dándome la bienvenida y deseándome muchos éxitos. Era un día como hoy, así, lloviendo, mucha neblina y era bastante incertidumbre de camino para acá”, recordó.
Pensaba en cómo le iba a ir, en cómo se iba a sentir y para él todo resultó tan increíble que hasta decidió quedarse a vivir con su familia ahí, en un lugar donde halló paz.
“Y a la afición de la Liga pues eternamente agradecido, sé lo que es estar en la gradería, ver a mis ídolos jugar, poder ponerme (se le entrecorta la voz y llora...) la camisa de la Liga y celebrar goles, celebrar campeonatos. Ser uno más de que defendió la camisa a muerte”, pronunció entre lágrimas.
Añadió que disfrutó los goles, los momentos buenos y malos que vivió por la misma pasión.
“A veces me ayudó muchísimo en siempre querer más, ser obsesivo con mi trabajo, ser detallista, ser perfeccionista, ser sumamente autocrítico conmigo día a día, me hizo crecer y alcanzar lo que alcancé. Muchos momentos me jugaron en contra, esas mismas ganas, esa misma emoción, esa misma pasión”, citó.

Pero insiste en que está agradecido por el apoyo, por el soporte, por aguantarlo en momentos críticos de su vida, en malos momentos familiares y demás, porque siempre la gran mayoría lo respaldó.
Tiene tres semanas de estarse preparando para jugar en ese partido, como si fuera titular. No sabe cuánto tiempo estará en cancha, pero si fueran cinco minutos, quiere hacerlo bien.
“No verme ahí sufriendo, ahogado, jalando aire (ríe)... No, no, quería retirarme bien, jugando bien, porque se juegan tres puntos. No es como un partido de amigos donde el resultado va a quedar 8-5 y voy a meter cinco goles”, citó.
¿Y si anota? No tiene una bola de cristal y no sabe si pasará. Si ocurriera, tampoco sabe cómo reaccionaría.
“En el fútbol todo es posible, puede ser que me quede una opción de gol, y claramente, voy a tratar de aprovecharla, si anoto, no sé, si reír, si celebrar, si correr, si caer desmayado, si llorar, no sé. Ya lo vieron ahora...

”Yo normalmente, por mi personalidad no detesto, pero no me gusta verme vulnerable frente a la demás gente, y esto que me puse a llorar es complejo. Entonces no sé qué va a pasar, no sé”, afirmó.
Por eso insiste en que durante estos días también ha tratado de aislarse un poco días, permitiéndose el derecho de que las sensaciones que lleguen, aceptarlas, recibirlas y disfrutarlas.
“Ya no va a haber más, y no quiero lamentarme después de decir, hubiera disfrutado, hubiese querido ser más abierto, permitirme sentir las emociones y expresarlas y sacarlas.
”Sé que si yo anoto, tal vez el estadio completo celebre, aunque sería raro, pero de que lo voy a disfrutar, lo voy a disfrutar”, concluyó Jonathan McDonald.
