
Cada técnico tiene su librillo y la llegada de Hernán Medford al banco del Deportivo Saprissa se convirtió en una luz de esperanza para un futbolista que venía jugando a cuentagotas.
El volante fue parte importante de la goleada sin piedad (6-0) que los morados le propinaron a Carmelita, en la ida de los cuartos de final del Torneo de Copa.
Aunque muchos cuestionan esta competición, para algunos jugadores depara oportunidades, como en el caso de Jefferson Brenes. Para él, se convirtió en el inicio de lo que quiere que sea un nuevo aire, después de que muchas veces dijo que estaba en deuda.
“Hace rato estaba esperando oportunidades, obviamente yo respeto a todos los entrenadores cuando toman decisiones, pero ya del pasado no voy a hablar, estoy hablando del presente”, expresó Jefferson Brenes en zona mixta.
Recordó que en el pasado tuvo a Hernán Medford como técnico en Herediano y que eso resulta clave para ambos, porque se conocen a la perfección.
“Nos llevamos bien, es algo importante, él sabe lo que puedo dar dentro y fuera de la cancha, eso es algo que me motiva desde que llegó, porque ya lo conozco”, apuntó.

Incluso, en algunos momentos el público se metía con él, exigiéndole.
“De la afición, quizás alguno no entendía que no estaba en mi mejor nivel, pero también era consciente de que no tenía la oportunidad adecuada para poder demostrar. Entonces, al principio sí entré en frustración y ya después, cuando empezó el año senté cabeza, porque era algo que no tenía en mis manos, no tenía control de eso.
”Obviamente era muy difícil jugar diez o quince minutos, era muy complicado poder agarrar ritmo así. Había compañeros que estaban en un buen nivel, en un buen ritmo de juego”, relató.
Al analizar eso, cree que esa es la razón por la que en algunos momentos se veía desenganchado, o mal físicamente, porque sin los minutos necesarios no podía llegar al punto que quería.
“Pero ahora con Hernán es otro aire, otro ambiente y creo que eso me llena de felicidad para seguir trabajando”, opinó.
Esta etapa bajo el mando de Hernán Medford la comenzó con un gol olímpico y no tiene el dato exacto, pero cree que ya contabiliza cinco o seis dardos de ese tipo, que siempre resultan tan vistosos.
“Feliz porque uno hace la anotación, pero detrás de eso practicamos jugadas y ya es como más fortuna de que la bola entre, pero también los jugadores hacen un gran trabajo dentro del área para que la bola pueda entrar”, destacó.
Contó que para concretar un gol olímpico influyen varios elementos, como el viento y el vértice en el que estaba.
“Hay que sacarle provecho a todas esas cosas. Creo que cuando estamos a favor de viento, un balón cerrado es muy complicado para los porteros, pero aparte de eso también hay que hacer una buena ejecución, porque si no el viento la saca y conocemos muy bien nuestra cancha”, apuntó Jefferson Brenes.
En cuanto a lo que fue el partido contra Carmelita, dijo que la única manera de respetar al rival era haciendo su trabajo; pero que ya pasaron la página y se enfocan en el juego del domingo.
“San Carlos no va a ser fácil, es uno de los equipos que están arriba y ya ganando nos meteremos poco a poco en zona de clasificación”, mencionó.
También contó que Hernán Medford llegó a la “S” imponiendo sus reglas, sus órdenes, sin profundizar en ningún tipo de detalle al respecto, como si se tratara de un secreto de camerino.
Saprissa recibirá el domingo a San Carlos, a las 3 p. m., en el Estadio Ricardo Saprissa, en la sexta fecha del Torneo de Clausura 2026.
Después de eso, los morados visitarán a Carmelita el 11 de febrero, a las 6 p. m. en el Estadio Rafael Bolaños. Y aunque en el fútbol cualquier cosa podría pasar, esa serie ya está más que resuelta.
El vencedor de este emparejamiento se enfrentará en semifinales del Torneo de Copa al ganador del duelo entre Liberia y Alajuelense, en el que los pamperos tienen una ventaja de 1-0.

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