
San Francisco, Estados Unidos. Con el entrenador español Julen Lopetegui a los mandos, Catar consiguió el primer punto de su historia en un Mundial al empatar en el descuento final 1-1 ante Suiza, este sábado en San Francisco, en un Grupo B que queda totalmente igualado.
Los suizos creían tener el triunfo en su mano, después de mantener casi todo el partido la ventaja que habían logrado de penal con Breel Embolo en el minuto 17′, pero un autogol de Miro Muheim en el 90+4 dejó el pulso en tablas.
El tanto catarí se atribuyó primero a un cabezazo de Boualem Khoukhi, pero posteriomente la FIFA rectificó y le dio la autoría al defensor suizo, que pugnó con el delantero asiático en un centro desde la izquierda.
Todo está completamente abierto en el Grupo B después de su primera jornada, donde los cuatro equipos están igualados a todo, ya que la coanfitriona Canadá y Bosnia-Herzegovina también registraron un empate 1-1 en su duelo del viernes en Toronto.
Hace cuatro años, Catar había vivido su primera participación mundialista en una cita en la que fue además el anfitrión, pero entonces perdió los tres partidos que disputó, por lo que es la primera vez que no sale derrotado de un duelo del torneo supremo del fútbol.
En aquella ocasión, a los asiáticos no les valió ser locales e igual terminaron concediendo derrotas ante Ecuador, Senegal y Países Bajos.
Este empate agónico permite a Lopetegui estrenarse con buen sabor como seleccionador en un Mundial, ocho años después de su rocambolesca destitución como entrenador de España en vísperas del debut de la Roja en Rusia 2018, después de que se conociera que había fichado por el Real Madrid para después del torneo.
“Estoy muy orgulloso de este equipo. Dije a mis jugadores que incluso si no hubiéramos empatado, si no hubiéramos marcado ese gol, estaba ya orgulloso por su mentalidad y su disciplina. Pero por fortuna hemos conseguido ese gol, que es ya histórico”, celebró el técnico vasco de 59 años.
Suiza se había adelantado gracias a la seguridad de Embolo en el 17′, transformando el primer penal pitado a favor de Suiza en un Mundial en toda su historia y la primera pena máxima de esta edición.
Su arquero Gregor Kobel había frustado dos grandes ocasiones del atacante catarí de raíces familiares brasileñas Edmilson Junior en la primera mitad, pero se convirtió en estatua de sal cuando Khoukhi voló para rematar de cabeza un centro de Homam Al Amim en el 90+4, para el 1-1 definitivo.
Suiza llevó el peso ofensivo de casi todo el compromiso y parecía inminente que se iba a llevar los tres puntos.
Sin embargo, en el primer gol agónico de este Mundial 2026, Catar aprovechó un despiste en tiempo de reposición para robarse parte del mandado y sacar el valioso punto.
Es uno de esos empates que dejan caras muy diferentes: decepción en el bando helvético, que ya sentía las tres unidades en la bolsa, y alegría para los cataríes, que por fin saben lo que es puntuar en la gran fiesta.
En la siguiente jornada del grupo B, Suiza irá ante Bosnia y los locales canadienses frente a Catar, ambos el jueves 18 de junio.
