Vladimir Quesada vive momentos dulces a nivel deportivo y no para de celebrar: se coronó campeón con Saprissa el domingo anterior, los morados le quitaron el cartel de interino y lo contrataron por dos años y concluyó sus estudios. Ya tiene la licencia A de entrenador.
Quesada sacó un diplomado en la Universidad Nacional como técnico, sin embargo, la Federación Costarricense de Fútbol exigía que llevara cuatro cursos del plan de estudios para otorgarle la licencia. El saprissista tuvo que regresar a las aulas para cumplir con los requerimientos y finalmente recibirá su documentación.

Vladimir vivió momentos turbulentos cuando se dio a conocer que no poseía la credencial y por ende no podía ser inscrito como estratega (aparecía como estadígrafo en las alineaciones) y tampoco estaba facultado para asistir a las conferencias de prensa posteriores a los partidos (Víctor Cordero cumplía con esta dirigencia).
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No obstante, todo esto quedó atrás para el tibaseño, quien ya superó las materias de liderazgo deportivo, métodos del entrenamiento defensivo y ofensivo, metodologías implementadas en el fútbol y planificación del entrenamiento.
Incluso, este viernes se realizará el acto de graduación y se entregará el título, aunque el morado no puede asistir al evento, por lo que luego deberá ser juramentado para quedar totalmente en regla según los lineamientos de la Fedefútbol.
"La última clase a la que asistí fue el 7 de mayo. Cumplí el requisito exigido por la Federación, todo es un cúmulo de buenas cosas que se han venido en los últimos tiempos. Estoy muy agradecido con Dios y con las personas que colaboraron", detalló el estratega del Saprissa.
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Más allá de esto, Quesada se graduó en la cancha al alcanzar la estrella 34 para el Monstruo, tras derrotar en la final a Herediano el domingo anterior. Este logro le valió para que la dirigencia se inclinara por darle continuidad en el cargo, junto con Cordero.
Vladimir demostró un crecimiento a lo largo del Torneo de Clausura 2018, superó los cuestionamientos por no tener su licencia, silenció las críticas de un sector de la afición que llegó a pedir su salida y la llegada de Wálter Centeno y demostró crecimiento a nivel táctico.
“Era in simple requisito. Tal vez de alguna manera se tergiversaron las cosas, se ocultaron y trataron de confundirse. Lo que necesitaba era cumplir un requisito impuesto por la Unafut o la Federación, pero muchas personas quisieron ocultar que en mi época de jugador estudié por tres años en la UNA la carrera de dirección técnica. La gente confundió esto y dijeron que no había título, pero sí había”, agregó.
El timonel tuvo respuesta desde el banquillo, se mantuvo invicto ante Alajuelense (tres empates y un gane) y en momentos claves supo ajustar con movimientos estratégicos, como sucedió en la cuadrangular ante Alajuelense, cuando perdía 3 a 0 y sacó un 3 a 3.
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Ahora el técnico de Saprissa celebra con dos títulos, el nacional y el propio como entrenador, y también tiene la extensión de su contrato, lo que pone el listón mucho más alto para el Apertura 2018.
"Es un verdadero orgullo oficializar la continuidad del cuerpo técnico, dos grandes saprissistas que nos traen no solo un título, sino los valores que representan a esta institución. Contamos con lo mejor del saprissismo y en buena hora que personas tan correctas y preparadas estén al frente del primer equipo. Le digo al saprissismo que vamos a tener un equipo sumamente competitivo para luchar por la 35", recalcó Juan Carlos Rojas, presidente de la S.
