Fiorella Masís. 29 septiembre
Wálter Centeno y sus jugadores evidenciaron la frustración tras la goleada del miércoles ante Cartaginés. Fotografía José Cordero
Wálter Centeno y sus jugadores evidenciaron la frustración tras la goleada del miércoles ante Cartaginés. Fotografía José Cordero

La carrera de 100 metros planos en que está Saprissa, como bien describió hace algunos días Wálter Centeno el campeonato, se complicó más de la cuenta en dos partidos. La serie ante Cartaginés desnudó por completo a un equipo, que si bien había sacado los últimos partidos, se notaba con dificultades.

Fueron varios los errores morados ante el club de Hernán Medford, tanto colectivos como individuales, pero destacamos seis apuntes que necesitan un cambio rápido si los tibaseños pretenden pelear por el primer lugar del Grupo B y/o la clasificación.

Con ayuda del técnico César Eduardo Méndez, examinamos una serie que terminó por mostrar los padecimientos morados.

1. Plano anímico: Al jugarse los dos partidos seguidos, se convertía en una oportunidad para tomar fuerza para alguno de los dos equipos. Ese papel lo asumió Cartaginés; por el contrario, Saprissa se vio moralmente caído. Cuando su rival lo golpeó, le fue imposible reponerse, sucedió en circunstancias diferentes entre un partido y otro, pero la reacción morada fue igual: sin respuesta.

César Eduardo Méndez: “En el primer partido fue exagerada la diferencia, Saprissa se vio muy golpeado por la clase de goles que le hicieron, pero también apabullado por la diferencia de encarar el juego por parte de Cartaginés. Saprissa se vio muy pasivo, en el segundo juego parecía reaccionar, pero apenas le alcanzó para 20 minutos y cuando Cartaginés empezó a reaccionar y se fortaleció, Saprissa se cayó otra vez; me parece que está en un momento muy bajo mentalmente”.

2. Cuerpo técnico sin control: Pero la falta de respuesta no está solo dentro de la cancha. Desde el banco, el cuerpo técnico tampoco supo reponerse a los golpes brumosos. No solo un problema de acertar con las variantes o modificar el sistema, sino también del lenguaje corporal.

César Eduardo Méndez: “Los golpea mucho que el rival les haga un gol o alguna jugada. Eso se nota mucho ahora, se nota adentro, en el área técnica, hay gestos de preocupación, como de dudas que no se resuelven. Se crea inseguridad y eso se transforma en el juego, no se ven igual que el torneo pasado”.

3. Desorden defensivo: Para este torneo Wálter Centeno finalmente cuenta con zagueros que quería. Saprissa contrató a Esteban Espíndola y Johnny Acosta y aunado a los otros jugadores, parecía que finalmente tenía el material para afrontar su eterno problema. Hasta ahora eso no ha pasado. Paté ni siquiera ha podido encontrar su zaga fija, en todos los partidos esta ha sido diferente. Sin embargo, el problema va más allá de los cuatro defensores.

César Eduardo Méndez: “No hay un orden defensivo y cuando el rival los ataca, muchas veces los jugadores se ven desesperados queriendo controlar, pero dentro de esa desesperación hay desorden. A veces un lateral izquierdo termina defendiendo atrás del central derecho. Ojo, muchas veces confundimos y decimos defiende con 4 o 3, y no, el equipo defiende con diez, tiene que defender con todos los jugadores. La defensa se ve muy desbordada, el medio no tiene un orden a la hora de regresar, entonces creo que por ahí pasa un poco ese desorden que termina en goles en contra. A Saprissa le perdonaron mucho otros rivales, en cambio Cartago no”.

4. La balanza entre goles a favor y en contra: En este momento Saprissa tiene 9 goles a favor y 8 en contra, de esos, Cartaginés le hizo seis. Es decir, los morados habían recibido solo dos tantos en cuatro juegos, pero como se mencionó anteriormente, los rivales fallaron mucho frente al marco. Estos problemas defensivos no son nuevos, la diferencia es que en torneos pasados los goles aparecían para resolver. Contra los brumosos esto no sucedió.

César Eduardo Méndez: “El equipo campeón tenía que cuando llegaba, había goles de Christian Bolaños, Ariel Rodríguez, Manfred Ugalde, de Johan Venegas, y después, ya con el equipo ganando, el rival no juega tan cómodo, no como cuando el resultado está apretado, había más contundencia de la que hay hoy. Ahí las circunstancias eran distintas porque el rival tenía que salir a atacar”.

5. Refuerzos sin impacto: Algunos de los espacios que dejaron las 15 salidas para este torneo siguen sin ser llenados. Daniel Colindres y Jimmy Marín llegaron como fichajes de peso, con el beneplácito de la afición, pero por ahora no han cumplido las expectativas. Sus intervenciones han sido chispazos, sobre todo de Marín, sin llegar a tomar el protagonismo esperado. Frank Zamora tampoco ha podido asumir el papel de '9′ y Esteban Espíndola quedó debiendo, yéndose incluso expulsado en el primer juego.

César Eduardo Méndez: “Todavía estamos esperando la mejor versión de Espíndola, porque no la conocemos, pero si Saprissa luchó tanto por traerlo y lo esperó tanto para que estuviera aquí, creo que debe ser muy buen jugador, pero todavía no ha encajado bien”.