Fútbol Nacional

Keylor Navas tiene un hermano en Saprissa y un hermanastro a las puertas de Alajuelense

A sus 19 años, el medio hermano del guardameta del PSG, acaba de lograr un contrato con el cuadro morado. Al tiempo, otro joven acogido por su padre casi como un hijo está muy cerca de ponerse la rojinegra

Eder Navas tenía si acaso 8 años cuando Keylor Navas ya acaparaba reflectores en el Saprissa, además de que era tomado en cuenta en la Selección Nacional.

El pequeño lo seguía por la televisión, en su natal Pérez Zeledón, mientras su padre, don Freddy, sacaba al menos tres horas al día para enseñarle los conceptos básicos del fútbol. Hacer series, pasar la pelota con el borde interno y tener un control adecuado del balón cuando lo recibía.

En una de las tantas plazas del cantón generaleño, el joven inspirado en Keylor, le dijo a su padre: ‘papi yo lo que quiero ser es portero como mi hermano’. Don Freddy lo volvió a ver, sonrió y le dijo: ‘chamaco eso no es fácil, pero lo vamos a intentar’.

De una vez, el pequeño Eder se colocó en el marco y don Freddy le comenzó a rematar... Esa fue la rutina por varios días, no obstante con el paso del tiempo el hermano de parte del padre de Keylor empezó a notar que lo suyo era en el campo, no en el arco.

Este miércoles fue Keylor el que sorprendió al felicitar a su hermano por medio de sus redes sociales a Eder Navas, de 19 años, quien había firmado con el Saprissa. Con un “felicidades por su nueva etapa”, acompañado de un “Que Dios lo acompañe”, el guardameta despertó la curiosidad entre los aficionados.

En la fotografía, un joven posa en la gramilla del Ricardo Saprissa, como quien por primera vez está ahí y no quiere dejar pasar la oportunidad. Es hermano del guardavallas por parte de padre y su incipiente carrera deportiva le ha permitido tener vivencias en equipos de Costa Rica y España. Este, sin embargo, es el primer paso como profesional.

A su lado, don Freddy, también sueña con que sea el antes y un después. Ahí, al lado de Eder no puede evitar mirar al pasado, cuando llegó a Tibás con Keylor. No quiere dejar de disfrutar el presente. No puede evitar ilusionarse con el futuro.

Detrás viene Dereck Cordero Alvarado, de 15 años, a quien ha tratado como propio desde que era un niño de siete, al punto de encausarlo en el mundo deportivo. Hijo de Ruth Alvarado, su esposa, lo ve a las puertas de vestirse de rojinegro con la U-15 de Alajuelense.

Keylor tiene con ambos una cercanía especial. Navas los protege en los aspectos administrativos, también los aconseja en el manejo que hay que tener como deportistas e intenta brindarles la mayor cantidad de consejos.

Ninguno de los dos es portero como Keylor; no obstante, Eder sí soñó en algún momento con igualar las proezas de su hermano bajo los tres tubos; el fútbol, en tanto, lo llevó a desempeñar otras funciones en el campo, lejos del arco.

“Eder empezó a jugar a temprana edad, cuando yo regresé de Estados Unidos, él tenía seis años y yo lo comencé a trabajar, porque antes no hacía ni dos series. Le fui notando que tenía su técnica, su toque, entonces, ya lo metí a la Felgol (una academia en Pérez Zeledón). Ahí estuvo muchísimo tiempo hasta que a Felipe (dueño de Felgol) lo contrató el Municipal de Pérez Zeledón y se llevó todo para allá”, recordó don Freddy.

Cuando Keylor llegó a la Primera División, su hermano Eder ya era un niño apasionado por el fútbol que le decía a su padre que quería emular al Halcón.

“Él veía al hermano y quería ser portero, entonces yo le dije: ‘Vamos a ver’ y le hice unos remates... ¡Pero que va! Ahí mismo le dije: ‘Usted no va a ser portero’. Así empecé a enseñarle táctica y manejo de ambas piernas y se fue encontrando como futbolista de campo”, contó entre risas.

Navas continuó su desarrollo y empezó a trabajar como defensor y volante recuperador, una posición similar a la que desempeñó su padre cuando fue futbolista de Segunda División.

“Él estaba en Pérez, en proceso de alto rendimiento, pero decidimos por consejo de Keylor llevarlo a Saprissa a que probara... Al final gracias a Dios en estos días firmamos con Fausto González y Sergio Gilá (encargado de divisiones menores)”.

Don Freddy no escondió que al verse nuevamente en el Ricardo Saprissa con uno de sus hijos sintió como si el tiempo retrocediera y recordó cuando vinculó a Keylor, a nivel profesional, a la ‘S’.

Hace un tiempo, Eder tuvo la oportunidad de hacer una pasantía en el Valencia de España; además en un equipo de Segunda B de ese país, dos experiencias que se le buscaron para que entendiera cómo se maneja el primer mundo deportivo.

Por otra parte, en el caso de Dereck, el juvenil de 15 años, también zaguero, ha contado con la guía de don Freddy desde pequeño. Además entrenó en la escuela de fútbol de Rónald ‘Carraco’ Chávez, en Esparza, y después estuvo en el proyecto de selecciones regionales, donde fue recomendado a Alajuelense.

“Dereck es hijo de mi esposa, pero yo lo tengo desde los siete años trabajando con él y lo he ido puliendo y Keylor, como con Eder, ha sido su gran motivación”.

Padre deportivo. Keylor Navas ha jugado un papel trascendental tanto para Eder como para Dereck, porque es su principal consejero, su ejemplo, su asesor.

“Siempre los sienta y les explica a los dos lo que cuesta lograr las cosas que quieren. Él les pasa insistiendo que llegar no es fácil. Keylor les enfatiza mucho en la disciplina, la entrega, pero sobre todo les repite una y otra vez en que tienen que tener a Dios cerca”.

De hecho, ahora que Eder firmó con Saprissa y Dereck está a las puertas de Alajuelense, donde realiza una prueba para la Sub-17, Navas les hizo saber que llegó el momento de entregarse como si fuera el inicio.

Si algo ha intentando transmitirle don Freddy a sus dos retoños menores es que llevarán la presión de Keylor por mucho tiempo, pero eso es algo que ellos deben entender que no les pertenece; es una situación que se da en el exterior.

“Vieras que a ellos dos les digo que tienen una presión exagerada por su hermano, pero ya lo hemos hablado, que ellos deben mentalizarse y ser ellos. Ahora, está claro que deben tomar el ejemplo de su hermano, porque así es como debería ser una carrera. Yo a los dos les he dicho: ‘los van a relacionar, les van a decir que están ahí por ser hermanos de Keylor, pero ellos no deben poner atención’. Ellos deben trabajar, esforzarse, ser humildes y hacer caso omiso a los comentarios negativos”, finalizó.

Esteban Valverde

Esteban Valverde

Periodista en la sección de Deportes de La Nación. Licenciado en Periodismo Social en la Universidad Internacional de las Américas. Escribe sobre legionarios.

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