Carlos Mora, principal jugador de proyección de Alajuelense, jugará en Rumanía. Luis Javier Paradela, figura del Saprissa, también tiene todo encaminado para ir a ese país. Un fútbol, hasta cierto punto desconocido para el mercado tico, se ha vuelto una opción importante para jugadores que militan en Costa Rica.
¿Será beneficioso para el fútbol tico encontrar en Rumanía una opción para exportar? ¿Cómo pueden crecer los jugadores ticos en ese destino? La Nación analizó el paso de Mora y la posible llegada de Paradela.
La liga de Rumanía está en el puesto 19 del último ranking de Ligas Más Fuertes del Mundo, según el Instituto Mundial de Estadística e Historia del Fútbol. De hecho, el torneo rumano supera en este escalafón a certámenes más vistosos para nosotros como el mexicano, que está en el puesto 28.
Para tener una referencia, la Primera División de Costa Rica está en el lugar 37.

Dylan Flores, volante del Cartaginés, estuvo en Rumanía recientemente; de hecho, su última campaña fue en 2021.
“Es una liga competitiva, ha crecido mucho. La sigo mucho, y a lo que tengo entendido hay mucho juvenil en cancha para subir el nivel de la selección. En la Euro se vieron bien en este primer partido y creo que están demostrando que van en crecimiento”, expresó.
Rumanía en la Eurocopa 2024 goleó 3 a 0 a Ucrania. Si bien la mayoría de sus seleccionados no juegan en la liga rumana, arrancaron su carrera en el fútbol local y dieron el salto.
“Hay que tener claro que allá se juega un fútbol bastante físico, de alto ritmo, hay mucho extranjero, es un ritmo diferente al nuestro. En el caso de Carlos Mora y Luis Paradela, ellos por sus características pueden marcar diferencia. Los jugadores que van por fuera, dinámicos, destacan mucho porque los defensas son muy lentos”, aseguró.
El agente de jugadores Adolfo Hernández mencionó que Rumanía puede funcionar para los jugadores ticos como un espacio ‘trampolín’, lo que en algún momento se hizo con naciones como Noruega, Bélgica o Dinamarca.
“Por todo el contexto de los últimos años: no asistir a mundiales menores, además de hacer mundiales regulares en 2018 y 2022, pues no podemos pedir entrar de una vez a las ligas top, pero lo importante es que seguimos exportando”, detalló.
Hernández explicó que ahora el gran reto es para Mora, quien debe evitar estar de regreso en Costa Rica en un año, como ha sucedido con otros casos.
“En ligas de este tipo se puede ganar económicamente lo que dan Saprissa o Alajuelense, pero Europa es Europa e independientemente de la liga, vas a estar muy cerca de todos los visores. Se expande mucho el chance para ser observado y llegar al nivel que todos queremos para los jugadores costarricenses”, profundizó.
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El entrenador y experto de FIFA Rodrigo Kenton tiene un pensamiento similar al de Hernández.
“El jugador costarricense no tiene la carta de presentación del brasileño y esta opción sirve para tomarlo como un puente y espacio para crecer. Esto se debe tomar para adaptarse y buscar ligas más grandes. Él llega a un lugar mejor que Costa Rica, pero no puede conformarse con estar ahí; él debe verlo como la posibilidad de seguir no como el destino final del sueño”, finalizó.
Carlos Mora y Luis Paradela se convertirán en las próximas horas en compañeros, porque el trato por Mora ya se hizo oficial y lo de Paradela está muy avanzado. Ambos jugadores vestirían la camiseta del Universidad de Craiova, plantel de la primera división rumana.