
El Comité Organizador del Mundial Sub-17 emitió un cheque por $38.0000 como pago de alquiler de autos de lujo con chofer bilingüe, pero Orlando Guerrero, dueño de Renta de Automóviles El Indio S.A., la empresa contratada para ese servicio, asegura que ese dinero nunca llegó a sus manos.
Si no fue él, quién retiró ese cheque, fechado 28 de agosto del 2015, por el que respondía una cuenta de la Federación en Bancrédito, específicamente la 106011428, una de las utlizadas para canalizar los recursos privados, incluyendo los aportes de FIFA para el torneo realizado en Costa Rica.
El caso es parte de muchas presuntas anomalías confirmadas por una auditoria forense realizada en torno a la organización del torneo Sub-17, luego de las confesiones de Eduardo Li en EE. UU., que incluían la sustracción de dinero destinado a esa Copa del Mundo con facturas falsas.
Como publicó La Nación el domingo, la auditoría señala que, según testimonios, el servicio mencionado “no fue proporcionado a la Fedefútbol y potencialmente no está relacionado con el gasto para la Copa Mundial Femenina Sub-17”.
LEA MÁS: Auditoría del Mundial Femenino Sub 17 revela más pagos 'fantasmas'
Además, cuestiona que los servicios estén referidos a las instalaciones del Proyecto Goal y brindados entre el 1.° de diciembre del 2013 y el 7 de abril del 2014 (el Mundial se jugó del 15 de marzo al 4 de abril del 2014).
Luego de nuestra publicación, Orlando Guerrero solicitó por escrito una aclaración, pues asegura que los organizadores del Mundial contrataron sus servicios y nunca le pagaron.
La Nación tiene en su poder una copia del cheque, validado por dos firmas que coinciden con las de Eduardo Li y Rafael Vargas, expresidente y exsecretario de la Fedefútbol.
Además, este diario tuvo acceso a la copia de un documento, supuestamente emitido por Renta de Automóviles El Indio S.A., en el que se da por recibido el pago de los $38.800.
“Esa no es mi firma y a nosotros no nos pagaron”, aseguró Guerrero ante la rúbrica del documento. Para comprobarlo, mostró la firma en su cédula de indentidad.
“Pareciera que alguien más cobró ese dinero”, añadió el empresario, quien descarta totalmente que algún representante suyo haya retirado el cheque.
Tan solo es uno de muchos cuestionamientos alrededor del Mundial Sub-17 Femenino, entre los cuales destaca la transferencia de $172.000, desde cuentas de la Federación, a una sociedad utilizada por Jeffrey Webb para recibir sobornos.
LEA MÁS: $172.000 salieron de cuentas de la Fedefútbol hacia empresa ligada a sobornos en el 'FIFAgate'
Exsocio de Li. No es la primera vez que Guerrero atiende consultas sobre dineros relacionados con Eduardo Li, quien fuera su socio en una empresa llamada Cerro Wikipedia, situación que admite le resulta incómoda.
“A parte de un enorme pesar, ha sido un dolor de cabeza”, asegura Guerrero, exencargado de finanzas de la campaña del 2014 del Partido Liberación Nacional (PLN) y uno de sus principales donantes.
En diciembre del 2015, la acusación de la Fiscalía de EE. UU. contra Li reveló que $300.000 correspondientes a sobornos habían sido depositados en una cuenta de Warrior Holding (una de las empresas de Guerrero).
El empresario explicó entonces que Li le solicitó una cuenta para depositarle un dinero que él le había prestado. En todo caso, hoy asegura que su relación comercial con el exdirigente se rompió hace “como dos años y medio” y que hoy solo es socio de la exesposa de Li, Mally Chaves, a quien él le dejó sus acciones de Cerro Wikipedia, como parte del divorcio. Detalló que para entonces, Li solo tenía el 16% de esa empresa.
De las 27 compañías donde figuraba el nombre de Li en julio del 2015, Cerro Wikipedia era el mayor capital reportado: ¢1.175 millones —según una nota de La Nación publicada en ese momento—.
En diferentes publicaciones, Guerrero ha admitido la buena relación que tenía con Eduardo Li, a quien conocía como una persona íntegra.

De uso personal. Gerrero es hoy quien reclama una aclaración de la Fedefútbol por el servicio que asegura no le fue pagado.
La contración de servicio de transporte no parece tener mucho sentido para el Mundial Sub-17, dado que se habían contratado los servicios de transportes Marvi, por $470.000. Además, la empresa Hyundai, como patrocinador del torneo, puso a disposición vehículos que nunca se utilizaron. De, hecho la auditoría forense señala que se contrataron en exceso servicios de transportes.
Un integrante del Ejecutivo, presente en la Federación en los tiempos del Mundial Femenino, asegura en el anonimato que aquel servicio de transporte sí fue brindado —contrario al testimonio recogido en la auditoria— pero que fueron vehículos que Li puso a disposición de dirigentes como Jeffrey Webb, expresidente de Concacaf, también detenido por la justicia de EE. UU., para uso personal, incluyendo visitas a night clubs.
Guerrero asegura no tener idea de cuál fue el uso que le dieron a los autos, porque eso no le corresponde a su empresa. Incluso dice no saber si fueron utilizados o si no se movieron del garage, pero reitera que el servicio fue contratado y cobrado a través de facturas que en algún momento solicitó a la Federación le fueran devueltas, a falta del pago.
Según los documentos de Comité Organizador del Mundial (COL), el servicio fue cobrado por medio de tres facturas (númeradas 676, 677 y 678). En ellas se especifica que se trata de vehículos BMW X5 para tres periodos diferentes; el primero del 1 de diciembre del 2013 al 31 de enero del 2014; el siguiente del 1 de febrero al 31 de marzo; por último, del 1 al 7 de abril del mismo año.
Las tres fueron recibidas el 8 de abril, según el sello del COL; sin embargo, el cheque no se elaboró hasta el 28 de agosto.
Orlando Guerrero aseguró que no tomaría medidas formales y que para él es dinero perdido, pero advirtió que la Fedefútbol debería aclarar la situación y solicitar al banco el detalle de quién cambió el cheque.
