En sus últimos 45 minutos como erizo, el técnico ni siquiera salió del banquillo

Por: Kenneth Meléndez 22 agosto, 2016
José Giacone (der.) no salió del banquillo en el segundo tiempo del juego en que Alajuelense cayó ante Carmelita. | RAFAEL PACHECO
José Giacone (der.) no salió del banquillo en el segundo tiempo del juego en que Alajuelense cayó ante Carmelita. | RAFAEL PACHECO

Los últimos minutos de José Giacone en el banquillo manudo fueron un calvario, pues el técnico argentino vivió la derrota ante Carmelita con una decisión en su cabeza: renunciar a Alajuelense.

La actitud del estratega argentino contrastó con la forma intensa con que usualmente vive los juegos.

Mientras su equipo perdía y buscaba por todos los medios lograr el tanto del empate, Giacone se mantenía sentado en el banco, como hundido. No se inmutaba ni hablaba con su cuerpo técnico, solo mantenía su mirada fija en el partido.

Los últimos minutos de José Giacone en el banquillo manudo fueron un calvario.
Los últimos minutos de José Giacone en el banquillo manudo fueron un calvario.

Detrás de él, los aficionados no paraban de insultarlo y de gritarle “fuera Giacone”, un grito que se extendió por todo el estadio conforme avanzaban los minutos y crecía la desesperación y el enojo.

El árbitro Cristian Rodríguez dio el pitazo final y Giacone salió cabizbajo hacia el camerino. No esperó para felicitar a sus rivales ni para consolar o regañar a sus pupilos.

Mientras caminaba al camerino, los aficionados descargaron toda su rabia contra él.

Cuando el técnico carmelo Vinicio Alvarado daba la conferencia de prensa, Giacone estaba reunido con miembros de la Junta Directiva manuda.

Del encuentro con los dirigentes, Giacone salió afligido, la tristeza invadía su semblante.

“El mensaje que quiero dar es que presenté la renuncia”, dijo el argentino, quien minutos antes había dejado de ser el técnico rojinegro.

El timonel aseguró que hizo todo lo posible para resolver la crisis futbolística del equipo, pero que decidió hacerse a un lado al no encontrar soluciones.

“Me siento moralmente en deuda con la gente que confió en mí, la Junta Directiva. Yo he puesto todo lo que tengo para tratar de revertir la situación y no he encontrado respuesta”, explicó el argentino minutos después de dimitir.

Tras la rueda de prensa, Giacone salió triste, de la misma forma en que vivió sus últimos 45 minutos como técnico rojinegro.

Sin poder ofensivo. Alajuelense se mostró perdido, sin un norte fijo y sin saber cómo jugar, si tocando el balón de pie a pie o saltándose la media.

Pasaron 52 minutos para que la Liga hiciera un remate, cuando Diego Madrigal tiró a las manos de Fernando Valverde.

Ese disparo llegó en medio de la desesperación, porque Carmelita ganaba desde el 28’, cuando Carlos Hernández tomó dormida a la defensa manuda y cobró rápido un tiro libre. Se la sirvió a Andy Reyes, quien venció solo a Patrick Pemberton.

La Liga insistió en ataque, pero la impaciencia ganó cuando debían dar el puntillazo.

Los jugadores también salieron cabizbajos, tal vez contagiados por la agonía que vivía el que hasta ayer fue su técnico.

Etiquetado como: