Steven Oviedo. Hace 3 días
Esteban Granados conversa con Juan Gabriel Calderón en el juego entre Herediano y Saprissa. Fotografía José Cordero
Esteban Granados conversa con Juan Gabriel Calderón en el juego entre Herediano y Saprissa. Fotografía José Cordero

Esteban Granados es el jugador más experimentado que tiene el Herediano en su planilla, ya que se encuentra en el equipo desde el 2012. Actualmente es el único futbolista del plantel que fue parte del grupo que rompió la racha de 19 años sin obtener campeonatos.

Granados tiene seis cetros nacionales y uno de Liga Concacaf en siete años de vestir la camiseta del Herediano, pero ya la nostalgia de ver cómo sus excompañeros se van alejando del fútbol lo empieza a embargar.

“Es bonito saber que uno, gracias a Dios, ha logrado muchas cosas con el Herediano y sigue jugando. Sí me entristece al ver jugadores como Pablo Salazar que se retiró, Mambo que está con la liga menor. Uno va pensando que se acerca la hora de tomar otras decisiones”, explicó Granados.

El volante de contención finalizaba su contrato en diciembre con los heredianos, pero renovó por un año más con el equipo que dirige José Giacone.

“Tengo 33 años y quiero seguir jugando hasta que Dios me lo permita y mi cuerpo lo permita. Sí me veo jugando mucho tiempo más; espero retirarme acá en el Herediano. Creo que físicamente me siento muy bien”, comentó Granados.

El volante ha visto cómo el camerino del Herediano ha ido cambiando con el paso de los años, pues ya no están futbolistas como José Carlos Cancela, Víctor Núñez, Pablo Salazar o Cristian Montero, quienes eran los que marcaban la pauta.

Ahora le toca a Granados junto a Rándall Azofeifa y Keyner Brown llevar a buen puerto a jugadores como Nextaly Rodríguez, Brian Rubio, Berny Burke o Aarón Salazar, quienes hacen sus primeras armas en el equipo.

Esteban Granados está en el Herediano desde el 2012. Fotografía: John Durán
Esteban Granados está en el Herediano desde el 2012. Fotografía: John Durán

“Yo estoy contento, trato de ser un buen líder, de trasladar mis experiencias a los jugadores más jóvenes. Los jóvenes entienden aquí muy bien. Eso es lo bonito que ellos lo recuerden a uno de buena manera”, detalló el volante.

Para Granados, el 2012 fue un año de emociones encontradas, pues obtuvo su primer cetro de campeón nacional, pero padecieron muchos problemas económicos.

El Herediano, en ese año, vivía una crisis administrativa de la mano del empresario Mario Sotela, que estuvo a punto de quebrar al equipo.

“Sí me marcó mucho en el sentido que no había pasado por una situación tan fea a la hora de salarios, pero me marcó positivamente, logramos que un camerino se uniera como una familia a pesar de las adversidades, de hacer rifas, bailes o esperarse hasta media noche por ¢25.000”, reveló.

El equipo del Herediano del 2012 estaba plagado de figuras importantes, pero para Granados, hubo un futbolista que fue el mejor de principio a fin.

“En ese campeonato hubo bastantes figuras, estuvo Mambo y todos, pero para mí el mejor jugador de ese 2012 fue Óscar Rojas, jugaba de lateral, volante y delantero al mismo tiempo. Toda la experiencia que él tenía era impresionante, la gente recuerda a quienes hicieron los goles, pero uno cuando está en la cancha sabía el trabajo que hacían todos”, finalizó.

Granados espera terminar su carrera deportiva en el Herediano, luego ser preparador físico y sacar la licencia A de entrenador, aunque ser técnico no está dentro de sus planes.