Cristian Brenes. 18 marzo

Ante el impacto directo que genera el nuevo coronavirus al mundo y en este caso al fútbol de Costa Rica, los presidentes de los equipos de la Unafut y dirigentes de la Fedefútbol probarán medidas paliativas para mitigar la crisis que se avecina, tras detenerse todos los campeonatos como mínimo hasta el 13 de abril.

De momento los dirigentes se centraron en tres campos: la creación de un fondo de solidaridad para que los equipos recurran a él y puedan solicitar préstamos sin intereses, buscar la colaboración con entes gubernamentales para generar una ley de reactivación del deporte en general e involucrar a los futbolistas en las reuniones, con el fin de conocer sus ideas y así cumplir con las obligaciones con ellos.

Este fondo será administrado por Unafut y el planteamiento inicial es recurrir a FIFA y Concacaf para conocer opciones de una inyección económica. Así mismo, se estableció realizar un partido de las estrellas en el que los aficionados voten por sus jugadores favoritos mediante un pago y efectuar una gran final entre el campeón del Apertura 2019 (Herediano) y el del Clausura 2020, esto cuando se dé la autorización para jugar de nuevo.

De igual manera, los jerarcas apuntan a no declarar desierto el Clausura 2020 y cumplir con las siete fechas de la fase regular y las etapas finales. Durante la reunión que se efectuó este miércoles se estableció que es posible acomodar el calendario si se reanuda la competencia el 13 de abril o incluso a mediados de mayo.

“Este fondo no va a los equipos directamente, sino que es un fondo para que los clubes puedan recurrir. Serían administrados por Unafut para que se pida de ahí prestado sin intereses para atacar los temas más urgentes. Queremos generar recursos alterativos, que no estaban en los presupuestos, para que los equipos que necesiten acceder a esto, sin intereses y ante las necesidades que surgirán, puedan recurrir a ese fondo para las obligaciones que tendremos en los próximos meses”, señaló Fernando Ocampo, presidente de Alajuelense y vocero de los equipos tras la reunión.

Dirigentes de la Unafut y la Fedefútbol se han mantenido en reuniones en busca de soluciones en momentos de crisis. Fotografía: Cortesía Unafut.
Dirigentes de la Unafut y la Fedefútbol se han mantenido en reuniones en busca de soluciones en momentos de crisis. Fotografía: Cortesía Unafut.

Ocampo añadió: “el tema deportivo nos preocupa mucho y cada uno de los planteles deberá planificar para mantener en forma a los jugadores. Lo otro es el tema comercial y económico, que es muy complejo. En esta área no es que estamos pensando en dineros para los equipos, sino que es la responsabilidad que tenemos, porque hay más de 1500 familias que dependen del fútbol. Estamos muy preocupados, porque hay obligaciones que cumplir y sobre esta base debemos ser lo más creativos”.

El dirigente rojinegro recalcó que a partir de este miércoles todos los planteles de Primera División suspenden los entrenamientos y acatarán todas las órdenes que emitió la Unafut y el Ministerio de Salud.

Por la cabeza de los directivos no pasa declarar desierto el campeonato, ya que afirman que hay espacio para prolongarlo y terminar en julio, de ser necesario. Para ellos, anular el torneo sería una medida que afectaría mucho más a los clubes.

“Tenemos hasta el 13 de abril para analizar esto y consideramos que si se alarga un mes más, podríamos acomodar lo que falta del torneo hasta antes de julio. La Unafut y los presidentes haremos todo lo necesario para mantener el calendario tal y como está, pero si las circunstancias nos obligan a hacer un ajuste, hay opciones. Hoy por hoy creemos que las siete fechas que faltan se pueden acomodar muy rápido una vez se dé el banderazo. Si empezamos a mitad de abril, hay espacio, si empezamos a mitad de mayo hay espacio”, manifestó Ocampo.

Tras la reunión, no se especificó si los clubes seguirán pagando los salarios de manera normal a sus empleados o si buscarán acuerdos en tiempos de crisis.