
En el tomo seis del protocolo del notario Róger Guevara Vega, abogado de Eduardo Li, figuran dos de los actos más importantes en la vida del expresidente de la Fedefútbol.
Por un lado, la venta de un grupo de sociedades que vino a ser como su momento cumbre empresarial y, por el otro, un poder para su exesposa Mally Chaves, con el fin de que pudiera conseguir el dinero que necesitaba para su defensa y posible fianza, al caer preso.
En medio de ambos actos, el 12 de mayo del 2015, unos días antes de ser arrestado, firmó su última escritura en suelo nacional, con la idea seguramente de distanciarse en forma definitiva de su hasta entonces esposa, Mally Chaves Camacho.
Ese día, ante el notario Marvin Martínez Alvarado, constituyó Desarrollos Comerciales EDU. LI. AE Sociedad Anónima, junto a un viejo socio desde los tiempos del Puntarenas FC, Manuel Palma Poveda. Por primera vez en un documento legal se pudo leer “casado una vez, pero separado de hecho”, a pesar de que ya tenían bastante tiempo de vivir en casas separadas.
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Ella en la vivienda en Curridabat, Condominio Monterán, en el que habían pasado la mayor parte de su vida matrimonial. Él, en San Rafael de Escazú, frente al Country Club, Condominio Almendrar, apartamento 3A. También por primera vez aparecía esa dirección como domicilio social de una empresa de Li, pues todas las demás siempre lo tuvieron contiguo a la antigua embajada China o, en la época más reciente, en el Parque Industrial Indupark, en el Coyol de Alajuela.
La siguiente vez que puso su firma en el protocolo de un notario fue en el de Róger Guevara Vega, a las 9:40 horas del 9 de junio del 2015, en la prisión suiza ubicada en Winterthur, en Gefangnis Wintethur Herman Gotz, calle 22, 8400. De puño y letra, el notario redactó un poder generalísimo sin límite de suma a favor de Mally Chaves, para que pudiera disponer, dándolo como garantía o incluso vendiéndolo, del apartamento en Turberry Village, en el 19900 E Country Club Drive, en Aventura, Florida, 33180.
La vida del expresidente de la Fedefútbol le dio un giro de 180 grados y volvió a quedar atado a Mally Chaves, quien apenas tuvo el poder inscrito, empezó a gestionar cambios en las empresas familiares y a conseguir dinero para lo que venía.
Aunque él permanecía en Suiza y ella en San José, el destino volvió a unir a la pareja Li Chaves. Si bien compartían aún negocios familiares, ambos habían emprendido los propios desde tiempo atrás, cuando se separaron, en un momento en que los negocios iban muy bien, contrario a la parte afectiva.
Los autos de la familia lo decían todo. El dirigente viajaba en un Audi Q 7 del año, a nombre de Autotransportes Marte, ella en un BMW X6 nuevo, el hijo en un Land Rover Defender del 2006 y la hija en un Toyota Fortuner SRV del 2009.
Meses después, en marzo del 2016, tuvo que entregar fianza por $5 millones, de ellos $1,1 en efectivo y el resto con dos propiedades, a efecto de quedar en libertad domiciliaria en Nueva York y luego en Miami.
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Aunque se le conocía por su empresa de logística y consolidación de carga “Grupo Aduanero Tropical”, ubicada contiguo a la anterior Embajada China, la vida empresarial de Li era mucho más compleja.
El gran negocio. En el protocolo de Guevara Vega, el 1.° de octubre del 2014 —ocho meses antes de caer preso— Li Sánchez firmaba el último documento para cerrar un negocio que, según autoridades de Hacienda que solicitaron el anonimato, le deparó unos $9 millones.
Ese día otorgó un poder a su hermana Lilliam para que vendiera todas las acciones de la empresa panameña Lemuel S. A., así como de la sociedad Peak Hill S.A., también alojada en territorio canalero. Las sociedades pasaron a manos de la compañía Almo International Corporation, cuyos dueños, de origen guatemalteco, habían integrado junto al tico las directivas de dichas mismas empresas.

Ese negocio despertó las sospechas de funcionarios de Tributación Directiva, que contaron a La Nación que el incremento patrimonial de Eduardo Li originó en el 2015 una investigación y posterior denuncia al Ministerio Público.
Empleados de esa dependencia viajaron a Guatemala para entrevistarse con los compradores. Luego la denuncia en el Ministerio Público fue archivada, cuando Li ya estaba encerrado en Suiza, y no se encontraron pruebas de que el aumento de patrimonio tuviera que ver con una actividad ilícita.
Hasta entonces, su vida empresarial no era nada sencilla. Agencia de Viento Tropical S. A, al igual que otras entidades del grupo, eran parte de un entramado societario, al mejor estilo de los “Panama Papers”. Lemuel y Foseta eran las accionistas de Peakhill Trading, todas en Panamá, y esta a su vez de otras tres empresas: Tropical Wind Cargo LLC, en Miami, Ida Business, canalera, y Loase S. A., en Costa Rica.
IDA Business, por su parte, era la accionista de Agencia de Viento Tropical S. A., tica, Corporacion AVT, y Almacenadora Centroamericana, ambas guatemaltecas. La primera de estas también era dueña de otro grupo de sociedades, entre ellas Inmobiliaria Tres Caminos S. A.
El 6 de julio del 2012, en la escritura 83 del tomo 26 del notario Manuel Emilio Montero Anderson, Eduardo Li hizo una declaración jurada como presidente de Peakhill Trading, en relación con Tropical Wind Cargo International LLC, Logística Avanzada de Servicios (Loase) S. A., e IDA Busisness S. A. Indicó que: “Son parte de un mismo grupo de interés económico y entre ellas manejan acciones comerciales y por lo mismo es posible que los puestos gerenciales y altos mandos de las compañías se relacionen y vinculen entre sí”. El documento sería utilizado en Florida.
Medidas de urgencia. Cuando Róger Guevara regresó de Suiza con el poder otorgado por Eduardo Li a Mally Chaves, lo primero que hizo ella fue excluir a su exposo de las juntas directivas. El 2 de julio del 2015 la asamblea de socios de Condominio Industrial Indupark S. A. aceptó la renuncia de Li como presidente y nombró en su lugar a Anabelle Chaves, la hermana de Mally. Y de paso se reformó la cláusula sexta para que solo con la firma de uno de los dos apoderados pudieran vender, hipotecar o enajenar los bienes.
Casi de inmediato pasó lo mismo en otras de las empresas: Almacén y Depósito F&A, Inversiones Rombos y Cuadrados Rocu S. A., Autotransportes Marte S. A, Old Ocean Buccaneers Corp. S. A., Box Cinco Cero Seis S. A. y otro grupo de sociedades donde tenía algún cargo el exdirigente.
Esos puestos fueron asumidos por Anabelle, en unos casos, María del Carmen Camacho Murillo, la madre de Mally, Manuel Palma Poveda, socio de Li desde los tiempos en que incursionó en el fútbol en Puntarenas, o María Fernanda Rothe Quesada, una joven de apenas 24 años que pasó a ser la presidenta de Old Ocean Bucanners Corp. S. A, hija de uno de los directivos de la sociedad dueña del yate de Li.
El mensaje de Guevara fue apremiante. Se requería dinero para preparar una defensa que a lo mejor iba a ser larga. Así que, además de sustituirlo como directivo en las empresas, Mally gestionó como socia para que se ampliara el capital social de algunas de las compañías (el de Almacén y Depósito F&A S.A. pasó de ¢25.000.100 a ¢246.000.000), canceló hipotecas vencidas de las fincas y autorizó para que se ampliaran líneas de crédito existentes o se gestionaran nuevos préstamos bancarios.
Así, Mally Chaves fue autorizada como presidenta de Inversiones Rombos y Cuadrados Rocu para hipotecar tres fincas de San José por la suma de $427.500 a favor de Inversora e Inmobiliaria Viscaya Cincuenta y Ocho S.A. Una de esas propiedades, ubicadas en la Uruca, fue vendida en enero del 2016 por $195.403.
Otras cuatro propiedades, en San Rafael de Montes de Oca, justo donde tenían y aún conserva su sede social varias de las empresas de la familia, y que pertenecen a Corporación MLE S. A, fueron hipotecadas cada una por $100.000 en un préstamo otorgado en conjunto por Muriel Gurdian Hutado, Daniel Acosta Gurdian, Cuentas Beo Manejo Proyectos S. A. y donde el acreedor era otra empresa de los Li Chaves, Almacén y Depósito F&A S. A.
Múltiples operaciones bancarias, solicitando nuevos montos en la líneas de crédito, fueron gestionados por Mally Chaves a fin de atender las necesidades económicas de Li. Casi como un oasis, aunque hasta abril del 2016, Eduardo Li ganó su primera batalla en Estados Unidos. Obtuvo una orden judicial para que dos aseguradoras que se negaban a ello, asumieran sus gastos legales.
“Se ordena a las aseguradoras reembolsar de inmediato y girar a Li sus gastos legales en relación con su procesamiento, extradición y defensa en Estados Unidos”, indicó el juez Raymond Dearie, según publicó la agencia AFP en su momento.

Ya libre, el exdirigente del fútbol se incorporó de lleno a sus empresas en Miami y sus socios, hermanas y Mally atienden con normalidad las de Costa Rica, cuyo epicentro está en Zapote y el Condominio Industrial Indupark, del Coyol.
Los dueños de Almo International Corporation, a quienes vendió, a su vez habían ocupado cargos directivos en las sociedades panameñas que resultaron ser la matriz de todas, Lemuel y Foseta, y constituyen el poderoso Grupo Almo de Guatemala, integrado entre otros por Ernesto y Carlos Zachrisson, José Antonio Santizo, Héctor Cruz, Alfredo Cerwin, Carlos Saravia y Francisco Ascensio Dubón.
El Grupo Almo tiene una gran cantidad de negocios en Centroamérica, incluyendo Costa Rica, con empresas de seguridad, transporte de valores, paquetería y mensajería. Entre otros, son dueños de UPS, Servicio Internacional de Alarmas, Cargo Expresso, Neo Seguridad, Pronel, Grupo Proval, Corporacion AVT, Seguridad y Vigilancia EB de Centroamérica.
Antes de la venta, Lemuel y Foseta incluían en sus directivas a varios de estos personajes de Almo, pero liderados por Eduardo Li, su exesposa Mally y Jorge Acuña. Los tres actualmente gestionan los negocios de logística y consolidación de carga que tienen en Miami, junto a Arlyn Hidalgo, con las empresas Effective Transport Solutions Inc., A&E Freight Logictics LLC y Freight Forwarding Network Corp.
En Costa Rica todavía aparecen una gran cantidad de empresas ligadas a Eduardo Li, solo que los cargos directivos corresponden a Mally Chaves, sus hijos, hermanas y también a Manuel Palma Poveda, quien lo acompaña desde la época en que ingresó al fútbol con Puntarenas FC, y que además figuró en las directivas de varias de las empresas en Costa Rica del Grupo Almo.
Aunque donde estaban antes las oficinas de Agencia de Viento Tropical, en Zapote, aun aparecen dos empresas de la familia, los negocios principales se han mudado al Coyol de Alajuela, al Condominio Industrial Indupark, en donde alquilan bodegas para almacenaje, entre otras.
Este martes, a las 9:30 a. m. hora tica, Li conocerá la sentencia en su contra, luego de declararse culpable de asociación para delinquir, transferencias bancarias fraudulentas y conspiración para cometer un fraude bancario.
