Fanny Tayver Marín. 3 febrero
Henry Figueroa ya comenzó a jugar con el Marathón. Fotografía: Diario Diez
Henry Figueroa ya comenzó a jugar con el Marathón. Fotografía: Diario Diez

Henry Figueroa es sujeto de estudio en Costa Rica por parte de la Comisión Nacional Antidopaje (Conad), por lo ocurrido el 8 de diciembre, pero no hubo ninguna traba para que llegara a Honduras el pase internacional que lo dejó habilitado.

Después de ocho semanas sin jugar, el exdefensor de Liga Deportiva Alajuelense sumó el domingo sus primeros minutos con su nuevo club, el Marathón.

Figueroa fue titular en la victoria como visitante de su equipo por 2-1 ante Honduras Progreso, en el Estadio Humberto Micheletti. El exmanudo jugó todo el encuentro y le mostraron tarjeta amarilla en el minuto 26.

“El deportista mientras no se demuestre lo contrario, está apegado al principio de inocencia”, había indicado a La Nación el presidente de la Conad, Juan Carlos Baldizón, el pasado 23 de enero, cuando explicó ampliamente por qué ese órgano intervino en el caso de Figueroa y asumió de inmediato los controles antidopaje en el fútbol, dentro y fuera de competencia.

Lo primero que hicieron los integrantes de la Conad fue solicitar toda la información para valorar las pruebas, los elementos, entrevistar a los involucrados y “a partir de ahí la Comisión valorará si procede abrir algún procedimiento en contra del deportista, o si no procede abrirlo. Eso dependerá de los elementos de juicio que tengamos”.

Baldizón había adelantado que mientras tanto, Figueroa no tendría ningún problema en jugar, porque el fútbol es su trabajo.

“No se puede como Comisión, y en este caso las Normas Antidopaje a nivel mundial, no permiten involucrarse en los procedimientos internos de cada federación, pases internacionales y todo el régimen de contratación que ellos manejen, no se nos permite tomar cualquier medida cautelar en ese sentido, no es procedente, porque se violentaría el código. Lo que nosotros podemos hacer es suspender provisionalmente en caso de que se considere oportuno, si se amerita abrir un procedimiento o no. Nosotros lo que imponemos en todos los deportes son suspensiones provisionales o suspensiones definitivas”, explicó.

Henry Figueroa (derecha) celebró uno de los goles del Marathón. Fotografía: Diario Diez
Henry Figueroa (derecha) celebró uno de los goles del Marathón. Fotografía: Diario Diez

El caso se remonta al pasado 8 de diciembre. Al concluir el juego de vuelta de la fase final entre Alajuelense y Herediano, el hondureño fue uno de los futbolistas elegidos mediante un sorteo para acudir al control antidopaje.

Figueroa fue al camerino del Morera Soto acondicionado para ese procedimiento y estando ahí recibió una llamada en la que le avisaron que había muerto su madre.

Según contó el presidente de la Comisión Antidopaje de la Fedefútbol, Eduardo Alfaro, el futbolista se descompensó y lloraba desconsolado. Le indicaron que pusiera el celular en altavoz y ante lo que pasaba, ellos optaron por dejarlo ir, sin practicarle el control y volvieron a hacer la rifa, para sustituirlo por otro futbolista.

“Tal cual no está (en el reglamento), pero es interpretación por valoración de lo que se estaba dando. Se han presentado varios casos, no en Costa Rica, pero sí en el mundo... Es una interpretación que hizo la Comisión en el momento, porque fue la mamá la que estaba muriendo. Si nos salía con otro tema, jamás lo soltábamos, pero es interpretación de la Comisión. Se tomó la decisión de sustituirlo, porque son cuatro jugadores por equipo. Es más interpretación que literal”, expresó Alfaro a este diario, el pasado 28 de diciembre.

Horas después se dijo que no había fallecido la mamá, sino su abuela, a quien él veía como una madre. Al final, ningún familiar murió.

En la Liga lo autorizaron para que él viajara a Honduras, pero se tomó más del tiempo permitido. Lo llamaron, pero no había forma de contactarlo.

Regresó al país y para cuando lo hizo, Agustín Lleida confesó que él sentía que los había dejado botados en una instancia tan decisiva, cuando estaba el título en juego, así que el 21 de diciembre firmaron el finiquito.

El 27 de diciembre, Figueroa conversó con La Nación. El hondureño rompió el silencio, habló de sus problemas y admitió que nadie de su familia murió. Según él, todo se dio por problemas de los que nos podía dar mayores detalles, pero aseguró que él y su familia corrían peligro, por amenazas.

No hay plazo para saber cómo terminará esta historia, si habrá sanción, o si el caso se archiva. Mientras tanto, la Conad continúa con los estudios de rigor para ver si abre un proceso contra Figueroa y el exrojinegro volvió a jugar, ahora con el Marathón de Honduras.

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