
Paraguay vive horas de alta tensión y esperanza. Este jueves, la selección guaraní podría volver a un Mundial después de 16 años.
Solo necesita empatar en casa ante Ecuador o, si pierde, que Venezuela no le gane a Argentina en el estadio Monumental.
El impacto del posible pase ha generado una gran expectativa. El Gobierno anunció feriado para el viernes si se logra la clasificación, con una invitación extendida al sector privado.
Gustavo Alfaro, técnico de Paraguay, ofreció una conferencia de prensa de una hora y 20 minutos, donde dejó ver un lado muy personal. Explicó que su llegada al país lo transformó por completo. Aseguró que, pese a tener una “piel de cocodrilo”, Paraguay le rompió la coraza emocional.
“Tengo piel de cocodrilo, no hay flecha que me entre. Hasta que llegué a Paraguay, que me rompió esa estructura. Me volvió un tipo muy vulnerable, si se quiere. Muy humano y cercano, que se conmueve mucho con los gestos de amor y humildad de toda la gente“, dijo Alfaro.
Desde su llegada en julio de 2024, Alfaro revirtió una situación difícil. Paraguay solo había sumado cinco puntos de 18 posibles bajo el mando anterior. Con él al frente, la selección logró cinco triunfos, cuatro empates y una derrota en diez partidos. Su debut fue un 0-0 ante Uruguay y luego venció a Brasil 1-0 en Asunción.
“Yo tengo mucho miedo de perder el amor que la gente de Paraguay me está dando. Yo no sé si merezco tanto. Eso me genera una obligación y desafíos muy grandes. Si bien no nací ni soy de aquí, siento que tengo raíces y sentimientos muy cercanos“.
El técnico argentino señaló que su misión era recuperar el ADN histórico del fútbol paraguayo, basado en garra y templanza, y afirmó que aceptó el reto convencido de poder cambiar la historia.
Recordó también el último Mundial disputado por Paraguay, en 2010, cuando llegó a cuartos de final y cayó ante España. Indicó que le gustaría tener al técnico de ese entonces, Gerardo Martino, como acompañante en este proceso.
El ambiente nacional también se ha cargado de emoción. El martes, el presidente Santiago Peña recibió al capitán Gustavo Gómez. Alfaro comentó que el jugador le transmitió al mandatario un mensaje de fe y convicción, al afirmar que muchos “creen sin ver”.
A pocas horas del encuentro ante Ecuador, Alfaro recalcó que el partido no será uno más. Señaló que ningún jugador se guardará nada para intentar darle esa alegría al pueblo paraguayo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
