Hernán Medford suele llegar a las conferencias de prensa con alguna factura pendiente. Siempre hay algún “recadito” a los periodistas, o bien nos manda a estudiar, o bien alude a alguien directamente por haber cometido el imperdonable error de emitir alguna crítica en su contra.
Antes del segundo partido de la final, envalentonado por el marcador de la ida, Medford aseguró -con tono triunfal- que ningún periodista había sido capaz de “descrifrar” su planteamiento táctico. “Nosotros tenemos una forma de pararnos, pero ningún periodista lo ha visto. Somos un equipo que se ha parado diferente a todos; ojalá se sienten, analicen y vean cómo nos paramos, a ver quién adivina”, afirmó el viernes anterior.
Fue un comentario innecesario y un mérito inexistente: los comunicadores no necesitamos descifrarle a nadie el librillo táctico, ni eso tiene ninguna incidencia en los resultados deportivos, que a fin de cuentas es lo que interesa.
El verdadero logro de Medford y Saprissa hubiera sido evitar que el técnico rival le descifrara tan brillante y enigmática propuesta. Pero Giacone lo analizó, lo leyó y lo despedazó en 45 minutos con el ingreso de un solo jugador.
Luis Ronald Araya entró de cambio a poner la final de cabeza. Al volante herediano sí que nunca le descifraron nada; ni las diagonales, ni los pases en profundidad, ni la sociedad que estableció con Elías Aguilar y Marcel Hernández.
Desde el banquillo morado no hubo respuestas. El naufragio era evidente, los minutos pasaban, los goles caían y el castillo se le desmoronaba a los visitantes sin capacidad de reacción. Aquel muro impenetrable del que alardeó ante la prensa, desapareció cuando sí importaba.
No conocemos las palabras de Medford posteriores al partido, porque lamentablemente el duelo más importante del torneo se organiza sin conferencias de prensa, a diferencia de todas las finales del mundo. Pero quizás para la próxima temporada, el entrenador de Saprissa se preocupe más por evitar que el rival lo descifre; hasta el momento, no dan ningún trofeo al “Entrenador que más le esconde el planteamiento a la prensa”.
