
El delantero cubano Marcel Hernández Campanioni aún se pregunta cómo hizo para disputar la final de la segunda fase del Torneo Clausura 2026, en la que el Club Sport Herediano se consagró campeón al vencer 2-0 al Deportivo Saprissa, con un gol suyo en los minutos finales del partido de vuelta, disputado en el estadio Carlos Alvarado de Santa Bárbara.
Al concluir aquel encuentro, Marcel reveló que ni siquiera había podido entrenar debido a una lesión en la rodilla derecha y que prácticamente deambuló por la cancha durante el compromiso de vuelta, ya que no soportaba el intenso dolor.
Al finalizar la temporada, el delantero cubano se sometió a una serie de exámenes y el primer diagnóstico no fue alentador, pues sugería una operación que lo habría mantenido al menos nueve meses fuera de las canchas.
Sin embargo, los resultados posteriores fueron más positivos y, una vez que disminuyó la inflamación, se descartó una cirugía por lesión del ligamento cruzado. Esto le dio tranquilidad al atacante, quien inició la nueva campaña con un trabajo diferenciado para fortalecer su rodilla.
“Lo de los ligamentos fue lo primero que se pensó y lo primero que salió a relucir. Pero al final estamos acá, poco a poco, con paciencia y haciendo bien las cosas. Al menos ya pudimos sumar unos minutos en la Supercopa”, comentó Hernández al finalizar el compromiso ante Alajuelense.
El goleador florense no ocultó que fue un momento muy duro debido a la incertidumbre sobre el alcance de la lesión y la posibilidad de perderse gran parte de la temporada.
“Después de jugar los partidos de la final y cuando me dieron la noticia de la lesión, me pregunté: ‘Bueno, ¿cómo jugué los dos partidos de la final?’. Pero luego de los estudios hubo diferentes criterios y se decidió que no era necesario operarme. Con la rehabilitación y el buen trabajo del cuerpo médico se ha podido manejar bien”, comentó Hernández.
De acuerdo con el delantero rojiamarillo, no se trataba de una sola lesión, sino de varias molestias que estuvieron a punto de dejarlo fuera de la final.
“No era solo el dolor, sino que eran como tres lesiones. No las voy a decir, pero solo Dios sabe cómo jugué la final y todo lo que tuvimos que hacer. Al final logramos los objetivos y vamos a seguir adelante, dándolo todo por el equipo”, resaltó Hernández.
Marcel destacó que su principal objetivo es seguir conquistando títulos con Herediano. De momento, ya acumula tres campeonatos nacionales y dos Supercopas con el conjunto florense.
“Mi cabeza es rara, pero es así. No me gusta perder. Como en cada temporada, tengo metas individuales y personales. Siempre me visualizo y tengo objetivos por cumplir, pero esta vez me los reservo. Espero poder seguir ayudando al Herediano, que es lo más importante”, concluyó Hernández.

