
El Atlético de Madrid y el Arsenal igualaron 1-1 este miércoles en su pulso de la ida de semifinales de la Champions League, dejando todo por decidir para la próxima semana en Londres.
Un penal transformado por el sueco Viktor Gyökeres (44′) adelantó a los Gunners, pero otra pena máxima, marcada por el argentino Julián Álvarez (56′) equilibró la eliminatoria, que conserva toda la emoción antes del segundo y definitivo asalto.
Los rojiblancos pueden seguir soñando con llegar a su primera final de Champions desde la que perdieron en 2016 por penales contra el Real Madrid.
La peor noticia para el conjunto de Diego Simeone de cara a la vuelta fue la lesión de Julián Álvarez, que tuvo que retirarse con molestias en un tobillo (75′).
De no poder estar la próxima semana en Londres, su baja sería un duro golpe para el ataque rojiblanco en el partido definitivo.
Frente a la locura vista el martes entre el PSG y el Bayern Múnich (victoria francesa 5-4), los otros dos aspirantes a estar en la final de Budapest -Arsenal y Atlético- presentaron un partido mucho más controlado, que se aceleró en el segundo tiempo.
Bien armados atrás, los dos conjuntos trataron de evitar cualquier sorpresa sobre el césped del Metropolitano este miércoles, especialmente en los primeros 45 minutos.
El Arsenal se hizo con el control del balón, pero en un dominio estéril sin encontrar el modo de penetrar el muro defensivo montado por el Atlético.
El partido parecía encaminarse al descanso con un empate cuando el central David Hancko derribó a Gyökeres, provocando un penal que transformó el propio atacante sueco.
El Atlético sacó su modo ofensivo al volver del descanso, llevado por Antoine Griezmann, que apenas había entrado en juego en los primeros 45 minutos.
Los rojiblancos dieron un paso adelante presionando arriba al Arsenal, que acabó sufriendo para salir de su área.
En medio del vendaval local, una mano de Ben White en el área fue castigada con un penal que transformó Álvarez (56).
Con la igualada en el marcador, el Atlético siguió atacando a un Arsenal que prácticamente despareció del campo, pero el marcador ya no se movió más.
