
Pilar Cisneros, jefa de fracción del oficialismo, rechazó las críticas del presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, quien calificó como “torpe” su estilo para impulsar proyectos del Poder Ejecutivo, y le devolvió el señalamiento al cuestionar su liderazgo al frente del Congreso.
“Qué fácil para don Rodrigo Arias, desde su silla del Olimpo, allá arriba en el plenario, decir que la actuación de nosotros fue torpe. Nosotros lo que hicimos fue defendernos de los ataques despiadados y de la falta de respeto que él nunca pudo controlar, con 49 diputados tirándonos”, afirmó.
Cisneros negó que su estilo haya sido confrontativo y lo describió como una respuesta a los cuestionamientos de la oposición.
“No fue confrontativo, fue de defensa. Y de, efectivamente, desenmascarar las mentiras, las calumnias y las cosas que la oposición decía en contra del gobierno”, sostuvo.
La diputada también arremetió contra la conducción de Arias y su capacidad para generar acuerdos en el Congreso.
“Torpe fue la actuación de Rodrigo Arias Sánchez, que según él todo era por consenso, ‘¿están de acuerdo?, ¿todos estamos de acuerdo?’, y al final no logró absolutamente nada. Nunca logró enrumbar al Congreso para que realmente nos concentráramos en los proyectos que cambiaban la dinámica de este país y ayudaban a desarrollarlo más”, manifestó.
Reclamos de la jefa del oficialismo
Según Cisneros, durante cerca de dos años el presidente legislativo prometió articular acuerdos para impulsar la agenda del Ejecutivo, pero no lo logró, lo que llevó al oficialismo a actuar por su cuenta.
“Él durante año y medio o casi dos años prometió, prometió y prometió que él podía lograr consensuar para ayudar al gobierno a sacar adelante los proyectos, y nunca lo hizo, no tuvo interés, no tuvo la capacidad, no tuvo el liderazgo”, afirmó.
En esa línea, defendió que la fracción oficialista sí consiguió resultados pese a su tamaño reducido.
“Por eso ya el gobierno y la fracción oficialista decidieron actuar por su cuenta, y con eso logramos cosas muy importantes, a pesar de haber sido la fracción oficialista más pequeña en la historia republicana de Costa Rica”, añadió.
Cisneros también rechazó que su actuación en el plenario haya incluido ataques personales y aseguró que sus intervenciones se han basado en argumentos y evidencia.
“A diferencia de la oposición, que atacaba con insultos, con írsenos al cuerpo, a los diputados oficialistas, al gobierno y al presidente de la República, yo jamás insulté, jamás critiqué, jamás dije una mala palabra sobre alguien; lo que a ellos realmente los sacaba de quicio es que cuando yo me defiendo, ataco con argumentos, con hechos, con cifras, como buena periodista me consigo toda la información y los desnudo”, dijo.
Sostuvo que el oficialismo logró avances en proyectos relevantes, como el proyecto de extradición, los créditos para la Ruta 1 y el Tren Rápido de Pasajeros.
Defensa de resultados
Asimismo, defendió su capacidad de negociación y citó como ejemplo la aprobación unánime del proyecto de extradición de costarricenses.
“¿Cómo cree usted que yo convencí —porque los convencí— a todos los diputados?”, cuestionó, y añadió: “Si yo fuera una inútil y no pudiera persuadir a los demás, jamás hubiera logrado un proyecto tan importante como ese”.
Finalmente, responsabilizó al Congreso por el estancamiento de proyectos del Ejecutivo y rechazó que existiera una estrategia para desprestigiar a ese poder de la República con fines electorales.
“Sienten (los votantes), con razón, que en el próximo gobierno, con los 31 diputados que nos dieron, los resultados van a ser infinitamente mejores”, concluyó.
Aseguró que la Asamblea “perdió el tiempo miserablemente” y criticó las rupturas de cuórum, el uso del tiempo en discusiones como el presupuesto nacional y las ausencias de diputados.

