
Seis personas apostaron por financiar a más de un partido político durante las pasadas elecciones. En conjunto, aportaron ¢50,1 millones y a cambio, como expectativa de pago, recibieron bonos de deuda política por ¢61,4 millones.
Esa diferencia de ¢11,3 millones es la ganancia que preveían recibir por el dinero invertido, más un monto extra por intereses. Sin embargo, no todos los certificados de cesión adquirieron valor y, en consecuencia, se convirtieron en un simple papel.
Dos de esas personas perdieron todo el dinero al financiar agrupaciones que no pudieron acceder a la contribución estatal, debido al poco caudal de votos obtenidos.
Otras tres aportaron dinero a una agrupación que sí recibirá deuda política y a otra que no. Mientras, solo una financió a dos partidos que sí emitieron bonos que cobraron un valor económico tras los comicios de febrero.
Solo los partidos Pueblo Soberano (PPSO), Liberación Nacional (PLN), Frente Amplio (FA), Unidad Social Cristiana (PUSC) y la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) pueden acceder a la contribución estatal que, para estos comicios, es de ¢39.292 millones. En consecuencia, solo los certificados que estas agrupaciones emitieron pueden cobrar un valor económico.
El resto de grupos políticos no logró obtener un 4% de los votos válidos emitidos ni elegir, al menos, un diputado. Al no cumplir ninguna de esas dos variables, quedaron fuera de la repartición de ese dinero.
Bajo este panorama, estas son las seis personas que financiaron dos partidos de manera simultánea, según los datos enviados por las propias agrupaciones al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Dos perdieron todo el dinero invertido
—Erick Zamora Alfaro: Aportó ¢20 millones. ¢17 millones se los dio al Liberal Progresista, presidido por el diputado Eliécer Feinzaig Mintz, y los otros ¢3 millones los giró al Partido Avanza, que lideró José Aguilar Berrocal como candidato presidencial.
—Juan José Echeverría Alfaro: Dio ¢7,2 millones. De esa suma, ¢4,2 millones los depositó a Avanza y los ¢3 millones restantes, al Partido Centro Democrático y Social, de la expresidenta de la Sala Constitucional, Ana Virginia Calzada Miranda.
Echeverría fue presidente del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) entre el 2002 y el 2006, durante el gobierno de Abel Pacheco.
Tres ganaron y perdieron
—Edgar Oviedo Blanco: Aportó ¢12,75 millones. ¢8,5 millones los giró al PPSO, de la presidenta electa, Laura Fernández, y los otros ¢4,25 millones a Unidos Podemos, de la otrora candidata presidencial y exministra de la Presidencia, Natalia Díaz.
—Cynthia Rebeca Fonseca Molina: Aportó ¢5,95 millones. ¢3,4 millones se fueron a la cuenta bancaria de Unidos Podemos y los otros ¢2,55 millones al PPSO.
—Diego Rojas Orlich: Aportó ¢1,5 millones. De ese monto, ¢850.000 los dio a la Coalición Agenda Ciudadana, de la ex primera dama y diputada electa, Claudia Dobles Caamargo, y los otros ¢650.000 fueron para Avanza.
La persona que ganó-ganó
—Alejandro José Horvilleur Lau: Aportó ¢2,7 millones. ¢1,7 millones los giró al PPSO y el otro ¢1 millón a la CAC. A cambio de esa inversión, recibió bonos por ¢3,2 millones, es decir, que tendría una ganancia de ¢500.000 más intereses.
La legislación electoral establece que los certificados devengan la tasa básica pasiva más un punto, lo que hoy equivale a un 4,84%. El Estado paga el interés cuando los tenedores hacen efectivos los bonos, después de que el TSE liquida los gastos de los partidos.
