El presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, dedicó buena parte de su último informe de labores este lunes, ante la Asamblea Legislativa, a los partidos de la oposición, tanto a los anteriores como a los actuales.
Pese a que su intención era que los costarricenses le dieran al oficialismo una mayoría calificada del Congreso, el mandatario tuvo que reconocer, frente a un plenario con 26 opositores, la decisión del país de mantener un contrapeso.
En ese sentido, el discurso de Chaves señaló que, para él, los costarricenses que votaron por la oposición no lo hicieron para paralizar el país, sino para que los diputados mejoren las decisiones del gobierno, con ideas, propuestas y controles políticos inteligentes.
“Costa Rica no necesita una oposición obediente. Necesita una oposición patriótica”, aseguró.
Desde inicios de febrero, la posición de Chaves se ha enfocado en la necesidad del oficialismo de buscar siete legisladores “patriotas” para que la fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO), que llegó al Congreso con 31 legisladores, pueda hacer cambios profundos en la Constitución Política y el Poder Judicial, entre otros.
La respuesta de las fracciones legislativas de Liberación Nacional (PLN), Frente Amplio (FA), Unidad Social Cristiana (PUSC) y la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) fue la conformación de un bloque de 26 diputados con un mensaje: “solo necesitamos tres diputados para lograr una mayoría absoluta”.
A pesar de la constante molestia hacia quienes hacían control político desde el Congreso, de las denuncias y la exigencia de rendición de cuentas, Rodrigo Chaves dijo en su informe que la oposición “tiene el derecho de fiscalizar, criticar y oponerse”.
El mandatario alegó que la oposición no tiene derecho de sabotear el país y que bloquear no es democracia.
Dentro de esa línea, pidió a los nuevos opositores estar abiertos al diálogo con la presidenta entrante, Laura Fernández, y los 31 oficialistas.
“Ustedes tienen la opción de pasar a la historia como luchadores incansables, íntegros y valientes, o representantes de una tierra infértil que, como la anterior Asamblea Legislativa, no dio frutos positivos”, dijo.
Pese a esa afirmación, dirigida principalmente a lo que no pudo hacer, como la construcción de Ciudad Gobierno, la marina de Limón, la autorización de la minería en Crucitas y las jornadas laborales extendidas de 12 horas, varios de los proyectos que presentó como logros tuvieron apoyo de las diferentes bancadas de oposición en el Congreso.
En los videos locutados por personal de prensa de la Casa Presidencial, se mencionó por ejemplo los avances en la ampliación de la carretera a San Ramón, con un crédito aprobado de forma unánime por los anteriores diputados.
Además, todos los créditos de apoyo presupuestario utilizados para reducir el costo de la deuda del Estado fueron aprobados, con estricto análisis y vigilancia, de parte de la Asamblea Legislativa.
Incluso, desde el primer año, se aprobó autorizarle al gobierno la emisión de eurobonos por $5.000 millones, que el gobierno de Rodrigo Chaves no pudo ejecutar por incumplir los requisitos establecidos en la ley.
‘No me gusta pelear, era mi responsabilidad’
En la línea de repartir culpas que ya había sido el centro de su informe de labores en mayo de 2025, Rodrigo Chaves dijo este lunes que vivió una lucha muy dura “que hubiera preferido evitar”.
Alegó que la confrontación fue indispensable para contrarrestar a la “política hipócrita y de sabotaje” de la vieja casta.
“Peleé fuerte, no porque me guste pelear, sino porque era mi responsabilidad abrirle los ojos al pueblo, porque no tenía alternativa”, dijo.
En una línea que viene desde que el Ministerio Público le abrió a Chaves varias investigaciones judiciales, nuevamente alegó que vivió “varios intentos de golpes de Estado judiciales”.
Pide apoyo para ‘transformación’
A la vez que les pidió no sabotear, Rodrigo Chaves pidió a la oposición apoyo para que el gobierno de Laura Fernández pueda transformar el Estado. “Ustedes están llamados a hacerlo”, dijo.
“A la oposición le pido, con vehemencia y respeto, que no ejerza una oposición irracional, como lo hizo el anterior Congreso. Yo intenté trabajar con ellos al inicio de mi administración, pero cuando les tendía la mano, me la rechazaron”, dijo.
Chaves reconoció que la oposición tiene un papel esencial en una democracia, pero argumentó que no es un papel en blanco para sabotear el mandato popular.
Sobre esa oposición del anterior periodo, el presidente saliente alegó que fue una oposición aberrante: “bloquearon reformas, atrasaron proyectos y judicializaron decisiones políticas”.


