José Raúl Mulino, mandatario de Panamá, anunció este jueves que solicitó a su homólogo Rodrigo Chaves y a la presidenta electa, Laura Fernández, una reunión para abordar los problemas migratorios y aduaneros en Paso Canoas, una ciudad internacional compartida entre Costa Rica y el país vecino del sur, donde persisten atrasos y congestionamientos en el flujo fronterizo.
“Estamos coordinando una reunión con el presidente de Costa Rica, aquí en Paso Canoas, y con la nueva presidenta, Laura Fernández, con el ánimo sincero pero determinado de ver cómo destrabamos Paso Canoas“, indicó Mulina.
“Eso no puede seguir siendo lo que es hoy. La fila de mulas esperando hasta que alguien le dé la buena gana de abrirlas o de darle los pasos, la burocracia entre aduana, migración, etcétera, eso tiene que desaparecer”, agregó el mandatario.
Además, señaló que la reunión está prevista para el 24 de abril; no obstante, no precisó si Chaves o Fernández han respondido a la solicitud.
Mulina indicó que la situación migratoria y aduanera en la ciudad internacional es un “problema bilateral” y un obstáculo para el desarrollo de la zona, por lo que planteó el reto a las autoridades costarricenses. “Yo no quiero repartir culpa, vamos a hacer, en el mejor de los casos, son mitad y mitad la culpa”, dijo.
Señaló que para diciembre de 2026 se inaugurará el puesto de aduanas binacional de Panamá, mientras que el de Costa Rica ya fue finalizado, con el propósito de avanzar en la política aduanera y destrabar la zona.
“No veamos Paso Canoas como la feria libre de bienes que hay hoy ahí. Eso está perfecto, genera empleos, trabajos y ojalá que impuestos. Pero Paso Canoas tiene que ser algo más grande, porque hay interés de la región centroamericana y de Costa Rica en particular, a trabajar más con nosotros”, agregó Mulino.
Paso Canoas es un punto de alto tránsito migratorio de quienes cruzan la selva del Darién para continuar su camino hasta el norte del continente.
En el 2023, esta zona del país enfrentó una crisis migratoria severa. Ese año, hasta el 23 de setiembre, más de 390.000 migrantes habían cruzado el Darién. Fue la cifra más alta en registro, informó BBC.
En diciembre de 2025, la Policía de Migración reportó, del 19 al 24 de diciembre, en el puesto de control fronterizo en Paso Canoas, el movimiento de 4.649 personas: 2.500 ingresos al país y 2.149 egresos.
