
La politóloga Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), mantiene una amplia ventaja en el conteo de votos de las elecciones presidenciales, según el más reciente corte divulgado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) este lunes 2 de febrero al mediodía.
Ella se convertirá en la presidenta número 50 de Costa Rica a partir del próximo 8 de mayo luego de ganar en primera ronda electoral los comicios.
De acuerdo con el informe, a las 12 p. m. se habían procesado 6.930 Juntas Receptoras de Votos, lo que equivale al 96,87% del total. En ese momento quedaban 224 juntas pendientes de contabilizar.
El TSE reportó un total de 2.494.611 votos recibidos, de los cuales 2.467.347 fueron válidos y 27.264 correspondieron a votos nulos y en blanco.
La participación del padrón electoral se ubicaba en 69,08%, mientras que el abstencionismo se mantenía en 30,92%.
En cuanto a la distribución de votos, Fernández acumulaba 1.191.727 sufragios, equivalentes al 48,30%, mientras que el candidato del Partido Liberación Nacional (PLN) registraba 825.041 votos (33,44%).
En los siguientes lugares se ubicaban la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) con 119.700 votos (4,85%), el Frente Amplio con 92.826 (3,76%) y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) con 68.732 votos (2,79%).
Además del triunfo presidencial, el Partido Pueblo Soberano tendrá mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa, al convertirse en la fracción más grande del próximo Congreso.
La nueva conformación legislativa quedará integrada por cinco fracciones —una menos que el actual Parlamento— distribuidas de la siguiente manera: 31 diputados para Pueblo Soberano, 17 para Liberación Nacional, 7 para el Frente Amplio, 1 para Coalición Democrática y 1 para el Partido Social Cristiana.
En contraste, tres partidos políticos quedarán fuera de la Asamblea Legislativa: Nueva República (PNR), de Fabricio Alvarado; el Liberal Progresista (PLP), de Eli Feinzaig; y Progreso Social Democrático (PPSD), de Luz Mary Alpízar.
Los resultados también reflejan una reducción notable del abstencionismo, revirtiendo la tendencia creciente que se arrastraba desde los comicios del 2014 y luego de que en 2022 se registrara el mayor porcentaje de abstención para una primera ronda en seis décadas.
