Los diputados retomaron este martes la votación automática de las mociones de fondo del proyecto de ley 24.290, conocido popularmente como jornadas 4-3, en medio de dudas sobre el trámite, así como yerros en la aplicación de las normas por parte de los congresistas.
Este es el primer mecanismo de vía rápida al que se enfrentan los legisladores que comenzaron su gestión en mayo pasado, por lo que dieron tumbos en la aplicación de las normas, sobre todo en la sesión de la mañana.
El trámite de las 2.564 mociones de fondo al plan sobre jornadas laborales extendidas estaba detenido desde el 10 de febrero, la última sesión en que los anteriores congresistas votaron mociones y, finalmente, detuvieron el proceso por los últimos seis meses.
Incluso en los congresistas con experiencia, la incertidumbre fue evidente al incurrir en yerros durante el acelerado proceso de votación establecido por la presidenta legislativa, Yara Jiménez.
La votación de las enmiendas propuestas fue mucho más expedita que en las 35 sesiones del periodo legislativo pasado, cuando también se tramitaron propuestas de cambio al proyecto.
En las sesiones realizadas entre agosto y noviembre del 2025, el promedio fue de hasta 10 minutos por moción, en el peor de los casos, y cuatro minutos en sus mejores momentos.
Solo este martes se tramitaron 195 mociones: 62 en la sesión matutina de tres horas (9 a. m. a 12 mediodía) y 133 en un lapso de tres horas por la tarde, de 4 p. m. a 7 p. m.
Es decir, en promedio, se votaban mociones cada dos minutos, con un tiempo real para votar de 30 segundos.
La dinámica generó varios problemas, principalmente en la mañana, pues la presidenta Yara Jiménez advirtió de que no estaría llamando a cada diputado para que votara, sino que abría la votación y la cerraba cuando ya hubieran presionado un botón de sí o no.
El problema que eso implicó es que, si un diputado votó 61 mociones y solo se pierde una votación, por distracción, podría perder la dieta correspondiente a toda la sesión si se aplicara literalmente la norma reglamentaria, la cual ordena castigar a un diputado con pérdida de esa remuneración cuando no vote, pese a estar presente en el plenario.
Pérdida de dieta
De hecho, la diputada oficialista Anna Katharina Müller estuvo a punto de ser castigada con esa norma, pero varios congresistas intercedieron en su favor, incluso de la oposición, pues ella estaba en su curul y, aunque presionó la pantalla para votar, no se registró y Yara Jiménez cerró la votación.
Al final, se repitió la votación de esa moción a solicitud de congresistas de la oposición.
El sistema de registro de votación y de sonido para el plenario también presentó otros problemas, como la activación no solicitada de micrófonos, sin que esto impidiera el paso acelerado en la tramitación de las mociones.
Ante los múltiples reclamos para que diera un tiempo prudencial para votar, Yara Jiménez primero planteó un minuto y 30 segundos para cada enmienda, pero la oficialista Esmeralda Britton aseguró que eso sería excesivo, y recomendó votar en un minuto, petición que la presidenta legislativa acogió.
Sin embargo, luego de nuevos reclamos, finalmente dijo que no daría un tiempo y que solamente abriría la votación y la cerraría cuando lo considerara prudente, por lo que advirtió a los congresistas de que debían estar atentos y ser responsables de sus propios votos.
Frente Amplio anuncia acciones legales
Después de la sesión de la mañana, la fracción del Frente Amplio anunció en conferencia de prensa que estudia varias acciones legales en contra del proyecto, una vez que se concluya el trámite de las 2.564 mociones de fondo y 2.564 revisiones.
El jefe de la bancada, José María Villalta, aseguró que hay inconstitucionalidades en el trámite y en el fondo de la propuesta.
Según el diputado, la vía rápida aplicada a ese expediente tenía que haber concluido en el periodo legislativo pasado y no extenderse a la nueva Asamblea.
Además, insistió en que el Partido Pueblo Soberano (PPSO), junto con el gobierno de Laura Fernández, solo buscan bloquear el avance de la agenda legislativa en el periodo de sesiones ordinarias, trimestre en el que son las fracciones las que definen cuáles iniciativas se votan y cada partido político tiene derecho a incluir sus proyectos en la agenda.
El vocero oficialista, Nogui Acosta, enfatizó que hay mucho interés en el sector empresarial, principalmente de las zonas francas, para que la iniciativa de jornadas 4-3 se apruebe.

