Acercamientos físicos no deseados, abrazos, besos cercanos a la boca, contacto corporal inapropiado, tocamientos en partes íntimas e insistencia pese al rechazo. Estas son algunas de las conductas que relató la exdiputada Marulin Azofeifa Trejos a la comisión legislativa que investigó el presunto abuso sexual cometido por el congresista Fabricio Alvarado, entre finales de 2017 y el octubre de 2025.
Así consta en los informes confidenciales emitidos por los diputados de ese órgano investigador, que fueron entregados este miércoles a los 57 congresistas en un sobre cerrado, con la etiqueta “confidencial” en letras mayúsculas, para que tomen una decisión final el próximo lunes 27 de abril sobre si se debe sancionar o no a Alvarado con una amonestación ética pública.
De los tres informes presentados por los miembros de la comisión, dos recomiendan sancionar al diputado evangélico. Uno está firmado por Alejandro Pacheco, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), y otro por la independiente Johana Obando.
El otro informe, de la diputada fabricista Olga Morera, apoyado por el chavista Waldo Agüero, alega que no hay evidencia para recomendar la sanción y dice que el proceso debe continuar por la vía judicial.
En los documentos firmados por los congresistas, de los cuales dos están en poder de La Nación, se señalan detalles de las declaraciones de los tres testigos aportados por la denunciante, quien habría sufrido una serie de conductas inadecuadas de parte del líder de Nueva República, no solo cuando era candidata a legisladora, a principios de 2018, sino también durante toda su diputación, entre 2018 y 2022.
Tal como ya Marulin Azofeifa se lo había relatado a La Nación, uno de los primeros hechos ocurrió en una gira de la campaña electoral, cuando Alvarado hizo un contacto físico con ella que la dejó en “estado de confusión”.
Ese fue el inicio de una serie de comportamientos que incluyeron los “acercamientos físicos no deseados, abrazos, besos cerca de la boca y contacto corporal inapropiado”, según relata el informe firmado por Alejandro Pacheco, presidente de la comisión investigadora.

Pese a que ella era diputada, Alvarado habría cometido una serie de acciones en las instalaciones de la Asamblea Legislativa, sin importar que eran despachos del Congreso y espacios de trabajo.
Esos comportamientos eran, según lo relató Azofeifa a la comisión investigadora, “tocamientos en partes íntimas y conductas insistentes a pesar de su manifestaciones de rechazo”.
Cuando Azofeifa dejó la diputación y pasó a trabajar como asesora legislativa, a partir del 2022, la situación se agravó, pese a que otras mujeres de la fracción habían solicitado, junto con ella, una reunión al partido para exponer situaciones similares.
“El denunciado habría reconocido tener un problema y se comprometió a buscar ayuda. No obstante, sostiene que las conductas continuaron con posterioridad”, relata el informe de Pacheco, que en total consta de 26 páginas.
Como asesora de la fracción del Partido Nueva República, liderado por Fabricio Alvarado, Marulin Azofeifa relató a los diputados de la comisión que se aprovechaba de su posición jerárquica para mantener contacto frecuente con ella, convocarla a su despacho o presentarse en su espacio de trabajo.
Eso “generaba en ella temor y una sensación de imposibilidad de evitar el contacto” dice el informe legislativo, y también indica que la denunciante “desarrolló mecanismos personales de evasión y autoprotección, como evitar coincidir con él o modificar su vestimenta”, sin que eso lograra detener las conductas inapropiadas.
En su testimonio, rendido ante la comisión investigadora por cerca de cuatro horas el viernes 10 de abril, Azofeifa les expuso el impacto significativo que tuvo en su salud física y emocional el presunto hostigamiento sexual de parte de Fabricio Alvarado.
Entre las afectaciones que sufrió estuvieron ataques de ansiedad y de pánico, problemas gastrointestinales, alteraciones en la piel y dificultades para dormir, por lo que tuvo que buscar atención médica, psicológica y psiquiátrica.
“Señala que experimentó sentimientos de vergüenza, culpa y deterioro en su vida personal, afectando su relaciones interpersonales y su entorno familiar”, dice el informe legislativo.
Relatos de los testigos
Señalamientos de uno de los testigos, cuyo nombre se reserva, establecen que las constantes visitas que hacía Alvarado al despacho de Azofeifa, cuando era congresista, tenían un evidente efecto negativo en ella, tanto así que él habría observado el deterioro progresivo de la salud emocional y física de la denunciante.
El compareciente señaló que, incluso, sostuvo conversaciones con Fabricio Alvarado en distintos momentos, en que le manifestó sus preocupaciones por su comportamiento y lo instó a reflexionar sobre las consecuencias de lo que estaba haciendo, tanto para el líder del fabricismo, en lo personal, como en su ámbito familiar.
En el informe de la investigación firmado por Alejandro Pacheco consta que dicho testigo era, entre 2018 y 2022, asesor del bloque de diputados independientes Nueva República, precisamente en el despacho de Azofeifa.
El asesor “tuvo oportunidad de observar directamente dinámicas dentro del despacho legislativo donde laboraba, indicando que el denunciado visitaba con frecuencia la oficina de la señora denunciante cuando era diputada”, explica el documento.
El informe de la diputada fabricista
A diferencia del informe de Pacheco, el informe de la diputada fabricista Olga Morera, leal al denunciado, omite los destalles que sí contiene el informe de Pacheco sobre el testimonio de la denunciante y de sus testigos, y más bien los refiere de forma muy general.
En el registro de la persona que era asesora de Azofeifa, así como en la referencia a los testimonios de otras dos personas que comparecieron en la comisión, Morera intenta alegar que dichas pruebas solo reproducían lo mismo que dijo Azofeifa o que no constituían un elemento de verificación autónoma o directa de los hechos denunciados.
Donde sí hay una particular coincidencia total de los informes de Alejandro Pacheco y Olga Morera, es en las recomendaciones sobre el Reglamento contra el hostigamiento sexual en la Asamblea Legislativa para diputaciones.
De hecho, los textos de sus observaciones y recomendaciones son totalmente idénticos, tal como si hubieran sido copiados y pegados de un informe a otro.

