
La presidenta electa de la República, Laura Fernández, reconoció que impulsará, apenas empiece su mandato, el próximo 8 de mayo, varias reformas de la Constitución Política, pero agregó que tendrá que impulsarlas por la vía del consenso con las otras fuerzas políticas elegidas para la próxima Asamblea Legislativa.
Consultada por La Nación, este lunes, Fernández aseguró que entre las primeras modificaciones de la Carta Magna que tiene entre manos están una reforma al mecanismo para la rendición de cuentas de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y una modificación del rol de la Sala Constitucional.
La próxima mandataria no ahondó en cuáles cambios constitucionales impulsaría sobre dichas instituciones, pero reconoció que, al no haber logrado la mayoría calificada de los diputados que esperaban, les tocará buscar alianzas con los partidos de la oposición para impulsar cualquier reforma a la carta fundamental.
“Ya tendremos la oportunidad reposada de plantear esos temas y también de hacerlo con las otras fracciones legislativas, con Liberación Nacional, con el Frente Amplio, la señora Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), y doña Abril Gordienko, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC)”, dijo Fernández.
La presidenta enfatizó que, si echan a andar varios cambios constitucionales, puedan hacerlo por la vía del consenso y de la concertación con las diferentes bancadas legislativas.
Tampoco mencionó la modificación que, en otros momentos, ha señalado la vocera oficialista, Pilar Cisneros, sobre la reelección consecutiva para la Presidencia de la República.
Durante la actual administración, con una fracción que originalmente tenía 10 curules y quedó solamente con ocho, la única reforma constitucional que lograron impulsar desde la fracción de gobierno con éxito fue la modificación para autorizar la extradición de costarricenses por procesos judiciales extranjeros sobre narcotráfico y terrorismo, entre otros.
